Banco Santander incrementó hasta 458 el número de altos directivos que percibieron más de un millón de euros en 2025, lo que supone un aumento cercano al 10% frente a los 318 profesionales que alcanzaron este nivel retributivo en 2024, según recoge su Informe de Relevancia Prudencial, al que ha tenido acceso Europa Press.
Cerca de la mitad de estos banqueros (224) se situaron en la franja de entre 1 millón y 1,5 millones de euros. Otros 96 directivos recibieron entre 1,5 y 2 millones de euros, mientras que a 112 personas se les abonó una remuneración total de entre 2 y 5 millones de euros durante el ejercicio.
En los tramos salariales más elevados figuran 23 profesionales con una compensación de entre 5 y 10 millones de euros, dos directivos que ingresaron entre 11 y 13 millones de euros y una única persona cuya retribución se movió entre 15 y 16 millones de euros.
Las cifras incluyen la remuneración asignada al ejercicio 2025, incorporando la parte variable diferida y ligada a objetivos a largo plazo a valor razonable, que se devengará en los ejercicios 2029, 2030 y, en su caso, 2031, en función del grado de cumplimiento de las metas fijadas.
La entidad atribuye el aumento del número de “banqueros millonarios” a los mayores bonus concedidos en el año, consecuencia de los “muy buenos resultados” del grupo. En 2024, Santander registró un beneficio neto atribuido récord de 14.101 millones de euros, un 12% más.
Los 458 banqueros con más de un millón de retribución se reparten por todo el mundo, con especial concentración en Estados Unidos (38%) y Reino Unido (15%). La entidad señala que en estos mercados la remuneración es “más competitiva”, el mercado laboral “más flexible” y no existen “límites a la compensación variable”.
“Además, una parte significativa de los empleados que cobran más de un millón (tanto en estas dos geografías como en el resto de países del Grupo) pertenecen al negocio de Corporate and Investment Banking, que registró un beneficio atribuido récord de 2.834 millones de euros (+7%), impulsado por un sólido crecimiento de los ingresos (+5%) y apoyado en un fuerte margen de intereses en Global Markets”, explica Santander en su informe.
La entidad presidida por Ana Botín subraya también el “efecto de rotación” de la plantilla, ya que en las cifras de remuneración se integran indemnizaciones por despido, pagos por no competencia y bonus ligados a nuevas incorporaciones.
Al cierre de 2024, el banco incluía a 1.336 personas en su denominado “colectivo identificado”, 93 más que en 2024, grupo en el que se encuadran los 458 banqueros antes mencionados. En este colectivo se agrupan no solo el consejo y la alta dirección, sino también empleados que, sin formar parte de ella, asumen riesgos, realizan funciones de control o perciben una retribución equiparable a la de los altos directivos.
En conjunto, estos 1.336 empleados sumaron una compensación de 1.270 millones de euros, lo que sitúa la remuneración media ligeramente por debajo del millón de euros por persona.
Por líneas de negocio, el segmento de banca minorista contaba con 557 miembros del “colectivo identificado”, que ingresaron 437,9 millones de euros (unos 786.000 euros de media). En banca de inversión, los 418 banqueros recibieron en total 601,3 millones de euros, con una media de 1,44 millones por empleado.
En el área de gestión de activos, 49 profesionales percibieron 59,9 millones de euros (1,22 millones de media), mientras que los 57 empleados de funciones corporativas acumularon 112,4 millones (1,97 millones de media). Por su parte, los 225 trabajadores encuadrados en funciones internas independientes de control recibieron 139 millones de euros, con una media de 578.000 euros.
Banco Santander detalla igualmente que el importe global de las indemnizaciones y otras prestaciones por terminación contractual, incluidas las prejubilaciones de miembros del “colectivo identificado”, alcanzó los 36 millones de euros, repartidos entre 49 personas con una antigüedad media de 11 años.
De ese total, nueve empleados superaron el equivalente a dos años de remuneración fija, con un volumen consolidado de indemnizaciones de 17,7 millones de euros. La prestación individual más elevada se situó en 8,3 millones de euros.