Santander Private Banking pondrá en marcha tres soluciones inéditas en el mercado español con el objetivo de reforzar su oferta de inversión, asesoramiento y gestión patrimonial para grandes fortunas.
La primera iniciativa, Wealth Check, se canalizará a través de Beyond Wealth, la entidad jurídica separada del banco que concentra las necesidades de los grandes patrimonios familiares. Consiste en un servicio de análisis integral del patrimonio, orientado a clientes de alto patrimonio (UHNW) que permite detectar posibles ineficiencias en la estructura, problemas de liquidez o niveles de riesgo que no encajen con sus metas financieras.
Para poner en marcha este servicio se incorporarán tres nuevos profesionales al equipo. Según detallan fuentes del grupo, inicialmente se ofrecerá en España tanto a clientes actuales como a potenciales con más de 20 millones de patrimonio financiero, aunque el objetivo es exportarlo posteriormente a otros mercados como Brasil, Suiza o plazas internacionales como Miami.
El segundo servicio, que se lanzará “en los próximos meses”, es “active advisory funds”, un modelo de asesoramiento continuo en fondos de inversión, automatizado y digital, apoyado en clases limpias (con menores costes) y destinado a clientes con un patrimonio mínimo de 500.000 euros.
Este desarrollo se centra en configurar una cartera orientada a mitigar la volatilidad y en adaptar al máximo la relación con el cliente, de forma que sea este quien tome la decisión final a partir del asesoramiento recibido. Además, incorpora un esquema de cobro explícito que ayuda a minimizar posibles conflictos de interés.
Por último, la banca privada de Banco Santander introduce un servicio de gestión discrecional personalizada con gestoras externas, mediante el cual los clientes podrán aprovechar las capacidades de firmas como JPMorgan, BlackRock o Goldman Sachs Asset Management, dirigido a patrimonios superiores a los dos millones de euros.
Este modelo se apoya en una arquitectura abierta que amplía las capacidades propias de gestión y personalización del grupo. La construcción de las carteras recaerá en el gestor y se adaptará a las preferencias del cliente, utilizando ETFs y fondos indexados para ajustar la estrategia a cada perfil.