Santander refuerza el control de costes en su plan hasta 2028 para acercarse a la eficiencia de las fintech

Santander fija como prioridad recortar costes y usar IA y tecnología para lograr en 2028 una eficiencia cercana a la de las fintech y mayores retornos.

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Ana Botín durante la clausura de la XVII Convocatoria de “Euros de tu Nómina”, a 09 de junio de 2025, en Madrid (España).  Antonio Gutiérrez - Europa Press

Ana Botín durante la clausura de la XVII Convocatoria de “Euros de tu Nómina”, a 09 de junio de 2025, en Madrid (España). Antonio Gutiérrez - Europa Press

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Banco Santander ha centrado buena parte de la presentación de su plan estratégico hasta 2028 en la disciplina de costes, con el objetivo de operar con una ratio de eficiencia similar a la de una fintech, tal y como ha subrayado la presidenta ejecutiva, Ana Botín.

“Nuestra eficiencia será de nuevo un gran foco para el próximo ciclo”, ha indicado Botín ante analistas e inversores. La directiva ha señalado que ahora los costes resultan más predecibles, ya que se registran íntegramente partidas que antes se reflejaban en otros epígrafes de la cuenta de resultados.

“Así que ahora todo el mundo va a ser responsable”, ha añadido Botín, que se ha marcado como meta que Santander alcance una “eficiencia de fintech”.

La presidenta ha reivindicado el modelo global del grupo, que, según ha explicado, está impulsando cambios estructurales y acelerando la generación de ingresos. “Estamos viendo ingresos más altos por cliente, menores costes por cliente y casi cero costes incrementales por crecimiento”, ha remarcado.

Botín ha precisado que la sólida posición de capital de la entidad “crea opcionalidad”, lo que abre la puerta a realizar adquisiciones selectivas siempre que los retornos superen a las recompras de acciones y, al mismo tiempo, mantener un patrón de distribución “sostenible”. De aquí a 2028, el banco prevé generar 50.000 millones en capital, que podrá destinar a este tipo de operaciones siempre que encajen en la jerarquía de uso de capital definida por el grupo.

En el capítulo de costes, el programa de transformación tecnológica, denominado One Transformation, permitirá lograr ahorros de entre 4.000 y 5.000 millones de euros hasta 2028. A ello se sumarán las sinergias derivadas de las compras de TSB y Webster, que se traducirán en recortes de costes adicionales de 1.200 millones.

“Asignar capital de forma dinámica entre geografías y entre negocios globales es algo que hacemos mejor y mejor”, ha enfatizado Botín. En esta línea, la entidad ha detallado que sus negocios globales aportan un efecto de inercia positiva, elevando los beneficios con un consumo de capital reducido y, en consecuencia, generando mayores retornos”.

Botín ha presentado también la hoja de ruta de la inteligencia artificial (IA) del grupo para los próximos años. “Nuestra estrategia es usar nuestros datos de calidad desde hace décadas, de los que somos propietarios, nuestra fortaleza financiera y nuestras relaciones con clientes para integrar totalmente la IA en nuestra plataforma bancaria”, ha explicado.

El plan de IA se estructura en dos bloques. La vertiente defensiva pasa por incorporar estas tecnologías en el núcleo del desarrollo de software, en los 'contact centers' y en el rediseño de procesos internos. En la parte ofensiva, el uso de la IA se concentrará en finanzas embebidas en Openbank y Autos, en agentes de pagos (PagoNxt) y en la personalización de la oferta.

En conjunto, Santander estima que la combinación de mayor crecimiento de ingresos y reducción de costes asociada a la IA aportará unos 1.000 millones de euros en el periodo.

Según el nuevo plan estratégico, que abarcará de 2026 a 2028, Banco Santander aspira a alcanzar un beneficio neto superior a 20.000 millones de euros en 2028 y a más que duplicar el dividendo en efectivo por acción respecto a 2025.

El plan contempla además superar los 210 millones de clientes al cierre de 2028, frente a los 180 millones previstos para finales de 2025; situar el retorno sobre capital tangible (RoTE) por encima del 20%; y lograr que el crecimiento del valor contable tangible por acción más el dividendo por acción (TNAV por acción más DPS) sea del 20% al término del periodo.

La entidad calcula que los ingresos avanzarán a un ritmo de dígito medio, mientras que los costes se reducirán cada ejercicio, de forma que la ratio de eficiencia se sitúe en torno al 36% en 2028. Asimismo, prevé cerrar el periodo con una ratio de capital CET1 cercana al 13%, dentro del rango operativo objetivo, fijado entre el 12% y el 13%.

Para mejorar esa ratio de eficiencia, Santander confía en una mayor simplificación de productos y procesos, en reforzar la colaboración entre sus negocios globales y en ampliar el uso de plataformas tecnológicas comunes en todo el grupo.