Schroders ha señalado que las rondas de financiación en etapas avanzadas, en concreto las series D y posteriores asociadas a la inteligencia artificial (IA), “concentran riesgos significativos” debido al peso que tiene esta tecnología en la valoración de las operaciones.
“Las valoraciones han superado los máximos de 2021. Somos cautos en este segmento, a la luz de la experiencia de ciclos tecnológicos anteriores”, apunta el director de inversiones de Schroders Capital, Nils Rode, en el informe “CIO Lens” correspondiente al segundo trimestre del 2026.
Aun con esta advertencia, el responsable de inversiones matiza que las fases iniciales del ciclo inversor continúan brindando “oportunidades selectivas y atractivas” a nivel global, apoyadas en una innovación de carácter multipolar y en unas valoraciones que considera razonables.
Rode se ha referido igualmente a la IA en el contexto del “elevado ruido mediático” que rodea al crédito privado y a las compañías más expuestas a la disrupción tecnológica, especialmente en sectores como el del software. Sobre este punto, remarca que “los mecanismos de restricción de liquidez incorporados en estos vehículos reducen el riesgo de ventas forzadas en el mercado de préstamos corporativos en su conjunto”.
En el terreno del ‘private equity’, la gestora indica que la actividad de inversión y desinversión ha ido repuntando de forma paulatina desde los mínimos alcanzados a comienzos de 2025, aunque advierte de que las consecuencias del conflicto en Irán “podrían retrasar una normalización más amplia y el volumen de salidas pendientes sigue siendo elevado”.
El directivo subraya que las oportunidades “más atractivas” se localizan en las empresas de menor capitalización, que disfrutan de descuentos de valoración persistentes de entre el 20% y el 40% respecto a las grandes operaciones y permiten acceder a negocios menos condicionados por la evolución de los mercados globales.
“En los últimos cuatro años, los buyouts pequeños han superado en rentabilidad a los medianos, y estos a su vez a los grandes, lo que refuerza la idea de que los descuentos de entrada se traducen en un mayor potencial de rentabilidad neta”, añadió.
Asimismo, el informe detalla que los vehículos de continuación, que alcanzaron cifras récord de transacciones en 2035, están reemplazando de forma progresiva y parcial a las operaciones ‘sponsor-to-sponsor’, hasta ahora la principal vía de transacciones para los fondos de gran tamaño.
De acuerdo con Schroders, más del 80% del avance de este tipo de inversiones obedece a factores de carácter estructural y no tanto a elementos cíclicos, y resalta entre sus ventajas unas comisiones más reducidas, una mayor agilidad en la generación de liquidez y estructuras de rentabilidad más estables y previsibles.