Scope Ratings ve mínima la exposición directa de la banca europea a Oriente Próximo

Scope Ratings afirma que la banca europea apenas tiene riesgo directo en Oriente Próximo, pero alerta de posibles impactos indirectos por energía y mercados.

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Monedas, moneda, billete, billetes,euro ,euros, capital, efectivo, metálico, riqueza EUROPA PRESS

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La banca europea encara la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Próximo con unos fundamentos financieros sólidos y con una exposición directa a la zona “muy limitada”, aunque la agencia Scope Ratings advierte de que los efectos indirectos podrían resultar más relevantes.

De acuerdo con los datos de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), la exposición de las entidades europeas a Irán “es insignificante”, mientras que la presencia directa en otros países de la región se concentra sobre todo en deuda soberana y en posiciones en derivados, con un peso proporcionalmente reducido.

En particular, la exposición de los bancos supervisados por el Banco Central Europeo (BCE) a Oriente Próximo representa menos del 1% del total de sus activos, que suman 27,8 billones de euros (a septiembre de 2025).

No obstante, los analistas de la agencia de calificación consideran que los bancos europeos son vulnerables a posibles efectos de contagio si el conflicto se intensifica o se prolonga en el tiempo, si una crisis de precios energéticos lastra el crecimiento económico en Europa, o si una mayor volatilidad en los mercados mayoristas repercute en los planes y en los costes de financiación de las entidades.

Aun así, subrayan que ninguno de estos supuestos forma parte por ahora del escenario central de Scope Ratings para la banca europea.

Así, aunque una crisis prolongada en las economías de Oriente Próximo podría tener efectos directos sobre la calidad de los activos y la rentabilidad de un número limitado de bancos europeos con lazos comerciales con la zona, “es poco probable que esto se convierta en un factor sistémico determinante de la calificación del sector en su conjunto”.

En esta línea, Scope considera que las presiones sobre la calidad de los activos serían previsiblemente mayores en las entidades con mayor exposición a sectores especialmente sensibles a choques energéticos, como el químico, el metalúrgico y minero, el farmacéutico, el textil, el de la madera y papel, y el del transporte.

Frente a 2022, cuando la reacción política a la invasión de Ucrania por parte de Rusia combinó una fuerte expansión fiscal para amortiguar la crisis energética y una respuesta monetaria más restrictiva, la agencia avisa de que los gobiernos cuentan ahora con un margen fiscal más reducido.

“Los gobiernos europeos siguen estando, en general, muy endeudados, y las recientes medidas para reforzar las capacidades de defensa han absorbido el margen fiscal”, recuerda Scope Ratings.

Además, la agencia estima que el impacto de una reacción de política monetaria similar en el contexto actual sería probablemente más heterogéneo para las entidades financieras, dado que el endurecimiento cuantitativo ya ha drenado el exceso de liquidez del sistema bancario. Esto podría derivar en betas de depósitos más elevadas y, en consecuencia, en un menor impulso para los márgenes de interés ante un nuevo ciclo de subidas de tipos.