El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y las organizaciones sindicales del sector ferroviario han iniciado sobre las 10.30 horas de este jueves una segunda ronda de contactos para tratar la huelga de trenes prevista para la próxima semana, en un contexto en el que las posturas continúan alejadas.
Fuentes del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) insisten en que todavía “falta mucho para llegar a un acuerdo, ya que se trata de un asunto tan serio que las buenas intenciones y grandes palabras se quedan cortas”. El sindicato recalca que su prioridad pasa por reforzar la seguridad y la calidad del sistema ferroviario en España y confía en que el proceso negociador desemboque en un cambio de carácter estructural “en beneficio de toda la sociedad”.
“Ayer, miércoles, tuvimos una primera reunión en la que se abordó la problemática en términos generales, por lo que todavía permanecemos en posiciones distantes”, apuntan desde Semaf, subrayando que el encuentro inicial sirvió solo para exponer el marco general del conflicto.
Desde el Ministerio de Transportes señalan que esta segunda cita se ha puesto en marcha “con tono constructivo y voluntad de diálogo”, después de haber expresado en la jornada anterior que comparten el conjunto de reivindicaciones planteadas por las centrales sindicales.
En representación del Ministerio participan, junto a Puente, el secretario de Estado, José Antonio Santano, de forma telemática al encontrarse en Cataluña para atender la crisis en Rodalies; el presidente de Adif, Pedro Marco; la directora de Recursos Humanos, Conchi Casillas; el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia; el director de Recursos Humanos de Renfe, Lucas Calzado; y la secretaria general de Transporte Terrestre, Rocío Báguena.
Por la parte sindical acuden delegaciones de CCOO, UGT y Semaf. Desde CCOO detallaron ayer que las demandas centrales remitidas al Ministerio pasan por acometer un “cambio de paradigma en el mantenimiento ferroviario”, reforzar la plantilla de Adif para internalizar tareas actualmente externalizadas y corregir las carencias de seguridad detectadas en la red ferroviaria.
La huelga está convocada para los días 9, 10 y 11 de febrero y se dejará notar en las circulaciones de las tres operadoras de viajeros (Renfe, Iryo y Ouigo) y de las cinco principales compañías de mercancías (Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail), todas ellas de carácter privado.
Los paros se desarrollarán durante la jornada completa y buscan impulsar un cambio estructural que asegure la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, a raíz de los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), así como revertir la externalización de servicios a terceras empresas y reforzar las plantillas.