Seis de cada diez empresas planean destinar recursos a innovación en los próximos tres años, según la Cámara de España

La mayoría de empresas españolas ya innova y prevé seguir haciéndolo, pero persisten barreras de financiación, talento y colaboración, según la Cámara de España.

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Personas reunidas en una mesa. CONSELLERIA DE ECONOMÍA, HACIENDA E INNOVACIÓN

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Seis de cada diez compañías españolas tienen previsto destinar recursos a innovación en los próximos tres años, de acuerdo con el último informe del Observatorio de Competitividad Empresarial elaborado por la Cámara de Comercio de España.

En particular, el estudio constata que la innovación se afianza como un “pilar estratégico” para reforzar la competitividad del tejido empresarial español, si bien persisten “importantes retos estructurales y de financiación”.

El documento detalla que el 67,8% de las empresas españolas ha llevado a cabo actividades innovadoras en los últimos tres años, con una tasa de éxito del 98,4% en los proyectos culminados.

MAYOR PRESENCIA EN LA INDUSTRIA Y GRANDES COMPAÑÍAS

La innovación se da con especial intensidad en el sector industrial y en las grandes compañías, donde el 94,7% afirma haber participado en iniciativas innovadoras. Mirando al medio plazo, el 61,8% de las empresas indica que invertirá en innovación en los próximos tres años, situando la innovación tecnológica como prioridad principal (69,2%), por delante de la optimización de procesos internos y del lanzamiento de nuevos productos o servicios.

El informe examina también a las empresas “no innovadoras” y pone de manifiesto que la distancia entre compañías “innovadoras” y “no innovadoras” podría prolongarse, ya que solo el 34,1% de las firmas que no han innovado recientemente contempla hacerlo en el futuro, frente al 74,9% de las que sí han innovado y prevén continuar.

En la mayoría de las empresas innovadoras, los productos nuevos o mejorados suponen menos del 25% de la facturación, lo que indica que la innovación todavía no actúa como principal palanca de ingresos. Aun así, el 89% de las compañías considera que la innovación puede aumentar la facturación, y más del 93% subraya su relevancia para la competitividad a largo plazo.

INSTRUMENTO PARA MEJORAR LA EFICIENCIA INTERNA

Pese a ello, la innovación se concibe sobre todo como una herramienta de optimización interna —reducción de costes, mejora de la calidad y de la eficiencia— más que como un canal directo para ampliar mercados o impulsar la sostenibilidad.

El presidente de la Cámara de España, José Luis Bonet, ha señalado que “aunque este observatorio refleja que la innovación está firmemente asentada en la agenda empresarial española, es necesario reforzar el apoyo financiero e institucional, así como la formación de talento y la cultura colaborativa para seguir impulsando la innovación y convertirla en un auténtico motor de crecimiento económico”.

Con independencia del tamaño o la actividad, las empresas que han desarrollado acciones de innovación en los últimos tres años coinciden en señalar entre los principales obstáculos la falta de personal cualificado (42,4%) y la insuficiencia de recursos financieros (36,2%). En sentido contrario, entre los elementos que favorecen la innovación, las compañías destacan especialmente las subvenciones directas y la simplificación de las cargas administrativas.

FUERTE PESO DE LA AUTOFINANCIACIÓN

Aun así, la dependencia de la autofinanciación es “notable”, dado que el 50% de las empresas costea la innovación principalmente con fondos propios, mientras que solo un 34,2% recurre a subvenciones públicas y un 14% a créditos bancarios. La financiación externa, como el capital riesgo, continúa siendo marginal.

Respecto al conocimiento de las ayudas o programas de apoyo a la innovación, el 56% de las empresas afirma estar al tanto de la existencia de estos instrumentos. En este ámbito, el informe subraya que las ayudas autonómicas son las más conocidas, seguidas por las de las Cámaras de Comercio y los incentivos fiscales.

Asimismo, la entidad precisa que el grado de conocimiento de estos programas aumenta a medida que crece el tamaño de la empresa. Además, la colaboración se perfila como un factor “clave”, ya que el 58,3% de las compañías que prevén invertir en innovación planea cooperar con otras entidades.

Las universidades, los parques científicos y los centros de investigación se sitúan como socios preferentes. Sin embargo, la colaboración con ‘startups’ y competidores continúa siendo “limitada”, lo que revela un potencial de innovación abierta todavía por aprovechar.