Sindicatos europeos exigen una ley de teletrabajo en la UE tras el llamamiento de Bruselas a trabajar más desde casa para ahorrar energía

La ETUC reclama una ley europea de teletrabajo para evitar pérdida de derechos y costes extra tras el impulso de Bruselas a trabajar desde casa.

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Persona teletrabajando.  Europa Press

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La Confederación Europea de Sindicatos (ETUC, por sus siglas en inglés) ha reclamado este miércoles a la Comisión Europea que acelere la aprobación de un marco común sobre teletrabajo en la Unión Europea. El objetivo es evitar que los empleados asuman nuevos costes o vean mermados sus derechos, después de que Bruselas haya planteado, entre otras iniciativas, impulsar el trabajo a distancia como vía para reducir el consumo energético.

La central sindical admite que esta recomendación, formulada en el contexto de las medidas para contener la demanda de energía, puede favorecer el ahorro, pero recalca que no debe aplicarse “a costa de los derechos de los trabajadores” ni trasladarles los gastos que conlleva el teletrabajo, en un escenario marcado por el encarecimiento de la electricidad.

Por ello, la ETUC insta al Ejecutivo comunitario a cerrar “con urgencia” la normativa europea sobre trabajo en remoto, tras la segunda fase de consulta abierta el pasado verano, e insiste en que el texto incorpore salvaguardas como la protección efectiva del derecho a la desconexión fuera del horario de trabajo.

La organización sindical sostiene además que deben ser los empleadores quienes asuman íntegramente los costes vinculados al teletrabajo, desde los equipos y la conexión a Internet hasta el consumo de energía en el hogar. Al mismo tiempo, exige que se garantice la plena equiparación de derechos con quienes desempeñan su labor de forma presencial, en cuestiones como el salario, las oportunidades de formación o la prevención de riesgos laborales.

Los sindicatos llaman la atención igualmente sobre los peligros de extender masivamente esta forma de organización del trabajo sin una regulación clara. En este punto, citan estudios de la propia Comisión que señalan un aumento de la carga de trabajo, de la disponibilidad fuera de la jornada y de los conflictos entre la vida profesional y la personal.

De acuerdo con los datos manejados por la ETUC, las personas que trabajan de manera habitual desde su domicilio tienen hasta cuatro veces más probabilidades de realizar tareas en su tiempo libre, una realidad que, advierten, impacta de forma más acusada en las mujeres.

La Confederación Europea de Sindicatos remarca que el teletrabajo no puede profundizar las desigualdades existentes, como el reparto desigual de las tareas de cuidados no remuneradas, ni justificar prácticas de vigilancia intrusivas por parte de las empresas. En este sentido, reclama que cualquier sistema de supervisión se limite a fines legítimos y proporcionados, cumpla la normativa de protección de datos y respete los convenios colectivos.

En paralelo, la agrupación sindical urge a la Unión Europea a acompañar estas medidas con políticas más amplias que salvaguarden el poder adquisitivo y el empleo, entre ellas el control de los precios de la energía, el uso de mecanismos de gestión de crisis y nuevas inversiones en eficiencia energética.

La posición de la ETUC se conoce después de que la Comisión Europea haya pedido a los Estados miembro reducir la demanda de energía, incluyendo entre las herramientas propuestas el impulso del teletrabajo, ante la elevada volatilidad de los mercados energéticos derivada del conflicto en Oriente Próximo.