El Ministerio de Trabajo ha decidido este lunes incrementar el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1% para 2026, hasta los 1.221 euros mensuales en catorce pagas, sin tributación en el IRPF. En el marco de la negociación con los agentes sociales, ha puesto sobre la mesa una fórmula de compensación dirigida a las empresas más afectadas por la subida del SMI, siempre que conserven los puestos de trabajo y mejoren las retribuciones más bajas de sus plantillas.
Así lo ha expuesto el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en una comparecencia ante los medios tras casi tres horas de reunión con sindicatos y patronal. El responsable de Trabajo ha subrayado que esta compensación no será un “regalo urbi et orbi” para todas las compañías, sino un mecanismo selectivo para aquellas con una elevada exposición al salario mínimo.
Hacienda concretará la compensación
Pérez Rey ha evitado concretar el diseño técnico de esta compensación por “respeto” a los trabajos que está desarrollando el Ministerio de Hacienda, aunque ha reconocido que una de las opciones sobre la mesa es articular una deducción fiscal en el Impuesto sobre Sociedades. En todo caso, ha precisado que durante los próximos días se avanzará en esa fórmula y que la mesa de diálogo volverá a reunirse el jueves.
El secretario de Estado ha insistido en que el esquema que se está perfilando debe funcionar como un estímulo para que las empresas eleven las retribuciones más bajas. “Pero en esto me gustaría ser muy claro. La fórmula de compensación con la que estamos trabajando es una fórmula que debe ser también un incentivo para que las empresas de nuestro país suban salarios. No se trata de que las empresas tengan a sus trabajadores en el salario mínimo interprofesional, sino, muy al contrario, se trata de estimularles para que dejen de tener trabajadores en esa escala tan baja”, ha señalado.
En la misma línea, ha recalcado que “por tanto, sí a la compensación, pero unida, coordinada, con un incentivo que no sea negativo, que no impida a las empresas subir, remontar sus escalas salariales”, y ha explicado que en Trabajo han estado trabajando durante todo el fin de semana con Hacienda para articular mecanismos que permitan que los empresarios “den el ok” al acuerdo de subida del SMI.
Según ha indicado, “nos falta aterrizar concretamente cómo va a funcionar ese incentivo-desincentivo, pero obviamente lo que sí haremos es que la compensación del SMI quede de alguna manera supeditada a que en ejercicios posteriores estas empresas disminuyan su exposición global al SMI, que hay muchas maneras de hacerlo. Tendremos que concretar ese incentivo, pero lo que sí me gustaría es lanzar la idea clara de que estamos dispuestos a compensar algunas de las subidas del SMI de este año en algunos sectores productivos, pero no para que sigan viviendo en el SMI, sino para que tengan los estímulos suficientes para poder, insisto, rebasar el SMI”.
Pérez Rey ha remarcado que la voluntad del Gobierno es cerrar un pacto no solo con las organizaciones sindicales, sino también con las patronales, con el objetivo de convertir la senda de incrementos del salario mínimo “en un asunto de Estado, en un asunto de país”.