El Ejecutivo de Suecia ha trasladado a la Comisión Europea su inquietud por el rumbo de la política energética comunitaria, al considerar que las medidas actuales de la UE podrían estar derivando en tarifas eléctricas "irrazonables". Por ello, reclama revisar varias de las iniciativas legislativas en marcha, con especial atención al llamado paquete de redes eléctricas.
"Hemos visto de primera mano cómo políticas centradas principalmente en aumentar la cuota de energías renovables, ampliar la capacidad de la red y construir nuevas interconexiones han provocado precios de la electricidad irrazonables", ha señalado en una carta enviada a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
En la misiva, el gabinete sueco sostiene que "un mercado eléctrico de la UE que funcione adecuadamente es un requisito previo para garantizar precios competitivos de la electricidad y satisfacer la demanda de energía libre de combustibles fósiles".
El país nórdico subraya que hoy por hoy es el mayor exportador de electricidad por habitante de la Unión Europea y que el 99% de su generación eléctrica está libre de combustibles fósiles, algo que, a su entender, evidencia su implicación con los objetivos climáticos del bloque.
Al mismo tiempo, manifiesta su malestar por la orientación que está adoptando la estrategia energética de la UE y pone en duda que las nuevas iniciativas se ajusten de forma adecuada a las necesidades concretas de cada Estado miembro.
En particular, cuestiona varios aspectos del paquete de redes eléctricas impulsado desde Bruselas, como la opción de costear infraestructuras eléctricas transfronterizas mediante un reparto obligatorio de costes y beneficios entre países.
Del mismo modo, rechaza que la UE asuma un papel más amplio en la gestión de los ingresos por congestión de las redes eléctricas, una iniciativa que califica de "desproporcionada y actualmente inaceptable".
El Gobierno de Estocolmo también llama la atención sobre los peligros de implantar un escenario común de planificación energética a escala europea y avisa de que "un enfoque centralizado y de baja resolución no puede reflejar adecuadamente las estructuras industriales nacionales, las consideraciones de seguridad ni las limitaciones regionales de la red".
Defensa del sistema actual de precios eléctricos
La carta expresa igualmente su inquietud ante las discusiones abiertas sobre una posible reforma del mecanismo de fijación de precios en el mercado mayorista de electricidad.
En esta línea, Suecia apuesta por preservar el modelo vigente basado en precios marginales, al entender que es el que mejor garantiza que la demanda de electricidad se atienda al coste más bajo posible dentro de un mercado competitivo.
El Ejecutivo sueco recuerda además que la política energética de la UE debe respetar de forma plena la competencia de los Estados miembro para decidir su propio mix energético, de acuerdo con el principio de subsidiariedad.
Prioridad a nueva generación eléctrica y metas de electrificación
De cara a los próximos años, Estocolmo insta a la Comisión a concentrar sus esfuerzos en aumentar la capacidad de producción eléctrica en el continente y en facilitar las condiciones para canalizar inversiones hacia nueva generación estable. "Europa necesita construir más capacidad de producción eléctrica capaz de satisfacer la demanda prevista todos los días, durante todo el año", señala la carta.
Entre las líneas de actuación que plantea, propone fijar objetivos europeos de electrificación y de adecuación de recursos para todos los Estados, con el propósito de asegurar que cada país cuente con la potencia necesaria para cubrir tanto la demanda presente como la futura.
En opinión del Gobierno sueco, esta vía permitiría atajar las causas estructurales de los elevados y volátiles precios de la electricidad y, al mismo tiempo, reforzar la seguridad de suministro del bloque en un escenario de mayor tensión geopolítica.
"Suecia será un miembro fuerte y activo en la configuración de estas futuras políticas energéticas de la UE", concluye la carta dirigida a la presidenta de la Comisión.