T&E eleva a 24.000 millones el beneficio extra de las petroleras europeas por la guerra en Oriente Medio

T&E prevé 24.000 millones en beneficios extra para petroleras europeas por la guerra y pide a la UE reactivar el impuesto a los beneficios caídos del cielo.

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Repostaje en una gasolinera. Eduardo Parra - Europa Press

Repostaje en una gasolinera. Eduardo Parra - Europa Press

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La organización ecologista Transport & Environment (T&E) estima que las principales compañías petroleras que operan en Europa podrían acumular hasta 24.000 millones de euros en beneficios extraordinarios en 2026, repercutidos sobre los conductores, como consecuencia directa del último conflicto en Oriente Medio.

De acuerdo con sus cálculos, estas plusvalías se añadirían a los 1.300 millones de euros que las empresas ya habrían obtenido de forma sobrevenida desde que comenzó la escalada bélica en la región.

Ante este escenario, T&E insta a la Unión Europea a volver a aplicar el impuesto temporal sobre los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles y a utilizar lo recaudado para disminuir la vulnerabilidad de hogares y empresas frente a futuras crisis del petróleo.

La ONG plantea dirigir esos fondos a la electrificación del transporte por carretera y “A la ampliación de la infraestructura de recarga”, con el fin de acelerar el reemplazo de los vehículos de combustión por modelos eléctricos.

Según la organización, con los carburantes en el entorno de los dos euros por litro, conducir un coche de gasolina en España supone unos “142 euros mensuales en costes energéticos”, mientras que el uso medio de un vehículo eléctrico se sitúa en torno a “unos 48 euros al mes”. Esto se traduce en que desplazarse en coche eléctrico es entre “un 55% y un 66% más barato” que hacerlo con un turismo de combustión, en función del peso que tenga la recarga en alta potencia.

El ahorro se incrementa para quienes realizan más kilómetros y para las flotas profesionales. En estos casos, T&E calcula que, en un contexto de crisis energética, el sobrecoste mensual de un coche de combustión ronda “unos 60 euros incluso contando con la rebaja temporal del IVA”, mientras que un vehículo eléctrico puede lograr “un ahorro de unos 11 euros al mes”.

La organización concluye que los conductores de vehículos de combustión están hasta cinco veces más expuestos a las variaciones del precio del crudo que los usuarios de coches eléctricos.