TAP reduce su beneficio a 4,1 millones en 2025 por un fuerte ajuste del Impuesto de Sociedades

TAP mantiene beneficios en 2025, pero su ganancia cae un 92% por un fuerte impacto fiscal mientras avanza en su reestructuración y privatización parcial.

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Avión de TAP TAP

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TAP Air Portugal encadenó en 2025 su cuarto ejercicio consecutivo en positivo, aunque el resultado neto se desplomó un 92,3% frente al año previo, quedándose en 4,1 millones de euros. Este retroceso se explica por un ajuste ligado a los tipos del Impuesto de Sociedades, que tuvo un efecto "importante" de 42 millones sobre las cuentas de la aerolínea.

En una nota de prensa, la compañía ha señalado que, "en un contexto marcado por la incertidumbre y la presión de costes en toda la industria", ha logrado fortalecer su posición financiera y respetar los compromisos operativos y financieros incluidos en el Plan de Reestructuración avalado por la Unión Europea.

Los ingresos operativos sumaron 4.313 millones de euros en 2025 (+1,2%), impulsados sobre todo por la facturación del segmento de pasajeros (+0,8%) y por el área de mantenimiento (+10,7%).

En paralelo, los costes operativos recurrentes ascendieron a 4.070 millones de euros en 2025 (+3,6%), con aumentos en los gastos de tráfico (+6,7%), de personal (+7,9%) y en depreciación y amortización (+10,8%), compensados parcialmente por un descenso en la factura de combustible (-5,4%).

La capacidad ofertada creció un 3,1% y la demanda avanzó un 5,5%, elevando el factor de ocupación hasta el 84,2%, lo que supone 1,9 puntos porcentuales más. A lo largo del año, la aerolínea transportó 16,6 millones de pasajeros, un 3,4% más que en el ejercicio anterior.

TAP registró un beneficio bruto de explotación recurrente de 742,9 millones de euros (+4,4%) y un resultado operativo recurrente de 243,4 millones de euros (-27,1%), "en un año marcado por un primer trimestre especialmente desafiante".

A 31 de diciembre de 2025, la compañía presentaba una posición de liquidez de 765,3 millones de euros, lo que representa un incremento del 17,4% respecto al 31 de diciembre de 2024.

Para 2026, la aerolínea prevé un crecimiento "disciplinado y sostenible", apoyado en la ampliación y modernización de su flota.

La empresa anticipa que la expansión se verá empujada sobre todo por la red transatlántica, con especial atención a Brasil, y por el refuerzo de las operaciones desde Oporto, donde contempla nuevas rutas y el desarrollo de un hub de mantenimiento.

El consejero delegado de la compañía, Luís Rodrigues, ha subrayado que TAP ha obtenido "resultados sólidos" en 2025, respaldados por una demanda de pasajeros "resiliente en toda la red, especialmente en la segunda mitad del año", y por la fuerte aportación del negocio de Mantenimiento, que ha seguido ganando peso en los ingresos globales.

"A pesar de un entorno desafiante, marcado por la inflación de costes y restricciones operativas y en la cadena de suministro en toda la industria, hemos mantenido márgenes resilientes y reforzado la posición financiera de la compañía", ha insistido.

Final del plan de reestructuración

A lo largo del ejercicio, TAP cumplió los objetivos operativos y financieros fijados en su Plan de Reestructuración, aprobado por Bruselas.

Según indica la aerolínea portuguesa, la Comisión Europea reconoció que las medidas operativas exigidas se ejecutaron en plazo y que la compañía alcanzó resultados "que garantizan su viabilidad a largo plazo".

Asimismo, se autorizó ampliar hasta el 30 de junio de 2026 el plazo para la desinversión en Cateringpor y SPdH (Sociedade Portuguesa de Handling, S.A.), comprometiéndose TAP a reembolsar 24,99 millones de euros al accionista en el marco de esta prórroga.

Proceso de privatización

El Gobierno luso mantiene en marcha un proceso de privatización parcial de TAP, para el que Air France-KLM y Lufthansa han presentado ofertas no vinculantes.

La operación contempla la venta del 44,9% del capital total de TAP, reservando un 5% adicional para los empleados, e incluye condiciones específicas, como la prohibición de trasladar la sede central de la aerolínea fuera de Lisboa.

IAG, que también había mostrado inicialmente interés en concurrir, decidió finalmente retirarse del proceso. En declaraciones a Europa Press, la matriz de Iberia ha defendido que su elección es "la mejor" para salvaguardar los intereses de sus accionistas, remarcando que ha priorizado una estrategia centrada en "el crecimiento y la transformación de negocios y alianzas existentes, con una asignación disciplinada del capital para alcanzar nuestros objetivos estratégicos y financieros".