La cadena estadounidense de grandes almacenes Target cerró su ejercicio fiscal 2025, concluido el 31 de enero, con un beneficio neto de 3.705 millones de dólares (3.191 millones de euros), lo que representa una caída del 9,4% en comparación con el año anterior.
La cifra de negocio del grupo se redujo un 1,7%, hasta los 104.780 millones de dólares (90.238 millones de euros). De ese importe, la comercialización de productos aportó 102.717 millones de dólares (88.461 millones de euros), mientras que la actividad publicitaria generó 915 millones de dólares (788 millones de euros). El uso de tarjetas de crédito sumó 522 millones de dólares (449,6 millones de euros) y otros conceptos adicionales contribuyeron con 626 millones de dólares (539,1 millones de euros).
En el apartado de costes, Target registró unos gastos totales de 99.663 millones de dólares (85.831 millones de euros), derivados del aprovisionamiento de mercancías, las operaciones de venta, las tareas administrativas y los cargos por depreciaciones y amortizaciones. Este conjunto de partidas se redujo un 1,3% respecto al ejercicio precedente.
Entre noviembre y enero, correspondientes al cuarto trimestre fiscal, el beneficio neto alcanzó los 1.046 millones de dólares (900,8 millones de euros), mientras que los ingresos se situaron en 30.453 millones de dólares (26.226 millones de dólares), lo que implica descensos del 5,2% y del 1,5%, respectivamente, frente al mismo periodo del año anterior.
“Estoy increíblemente orgulloso de cómo nuestro equipo ha superado un año tan difícil como ha sido 2025”, ha afirmado el consejero delegado de Target, Michael Fiddelke.
“Target experimentó un aumento saludable y positivo de las ventas en febrero, lo que es un hito importante para la vuelta al crecimiento este año y refuerza mi confianza en el impulso que estamos generando y el futuro que estamos creando juntos”, ha añadido.
De cara a 2026, la compañía anticipa que sus ventas crecerán en torno a un 2% en términos comparables, con las nuevas aperturas de tiendas y los productos y servicios no físicos aportando más de un punto porcentual a esa mejora. Además, prevé que el beneficio por acción ajustado se sitúe en una horquilla de entre 7,50 y 8,50 dólares (6,46 y 7,32 euros).