Técnicas Reunidas ha registrado este jueves una fuerte subida cercana al 6% en bolsa, después del ataque de Irán contra el polo gasista de Ras Laffan, en Catar, un enclave en el que la ingeniería española ha intervenido en diversos proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) y otras infraestructuras energéticas.
En una jornada dominada por los descensos generalizados en los mercados y en la que el Ibex 35 ha retrocedido un 2,18%, la compañía de ingeniería se ha convertido en uno de los pocos valores en “verde” y, además, con una revalorización muy superior a la del segundo valor más alcista, Repsol, que ha avanzado un 1,43%.
En concreto, Técnicas Reunidas ha cerrado con un incremento del 5,19%, hasta los 28,66 euros por título, un comportamiento que contrasta con el retroceso del 22,5% que acumula desde que el pasado 28 de febrero estallase la guerra en Irán, cuando Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear el país persa.
La empresa española cuenta con una presencia muy relevante en Oriente Medio, al ser uno de los contratistas habituales de las grandes energéticas de la región para el desarrollo de tanques de almacenamiento, conducciones y edificios auxiliares ligados a la ampliación de la capacidad exportadora de gas, un factor que había presionado a la baja su cotización desde el inicio del conflicto.
No obstante, la apertura de una nueva fase en la contienda, centrada en la guerra energética y desencadenada por un ataque de Israel al yacimiento de gas de South Pars, en Irán, ha generado una lectura distinta entre los inversores sobre su exposición en la zona, al poner de relieve que esta escalada incrementa la necesidad de destinar más recursos a la seguridad y resiliencia de las infraestructuras energéticas del Golfo.
Como respuesta a ese ataque israelí, Irán replicó bombardeando la Ciudad Industrial de Ras Laffan, el principal complejo desde el que Catar licúa y exporta GNL y en el que Técnicas Reunidas mantiene desde hace años una relación contractual con su promotor, la petrolera estatal QatarEnergy.
En 2023, por ejemplo, la compañía española obtuvo un contrato por 560 millones de dólares (485 millones de euros al cambio actual) para ejecutar conducciones, interconexiones, sistemas auxiliares y otros elementos de apoyo en las instalaciones “off-plot” de GNL del proyecto North Field South, un encargo que se suma a numerosos proyectos adjudicados en la región en los últimos años.