Telefónica ha dado este jueves el visto bueno en su junta general ordinaria de accionistas al acceso de la directiva australiana Jane Thompson como consejera independiente, relevando a José María Abril, representante de BBVA, que abandona el consejo de administración de la 'teleco' tras 19 años en el cargo.
Thompson pasa a ocupar la silla que hasta ahora correspondía a Abril, quien fue vicepresidente y consejero dominical en nombre de BBVA y que integraba el máximo órgano de gobierno de Telefónica desde julio de 2007. Su mandato, renovado en abril de 2022, ha llegado a su fin en esta junta.
"Quiero agradecer a los consejeros salientes su dedicación, compromiso y labor realizada en el ejercicio de sus cargos", ha subrayado el presidente de Telefónica, Marc Murtra, en su intervención ante los accionistas.
Murtra ya había avanzado en la presentación de resultados de la compañía que la marcha de Abril, el consejero con más antigüedad tras Isidro Fainé, se debe a que el banco considera que su presencia en el capital de la operadora ya no es "estratégica".
El presidente de CriteriaCaixa y de la Fundación La Caixa se incorporó al consejo de administración de la 'teleco' el 26 de enero de 1994.
En este escenario, el 'holding' inversor de la Fundación Bancaria La Caixa conserva una posición del 9,9% en Telefónica y sigue integrando, ya sin BBVA, el denominado 'núcleo estable' del accionariado de la operadora a través de la figura de Fainé.
Renovación del consejo y política retributiva
La 'teleco' ha dado 'luz verde' a la renovación de María Luisa García Blanco como consejera independiente, junto con la ratificación y designación de Anna Martínez Balañá, César Mascaraque Alonso y Mónica Rey Amado para ese mismo cargo.
Asimismo, la junta ha respaldado la remuneración al accionista mediante un dividendo con cargo a reservas de libre disposición, por un importe bruto unitario de 0,15 euros por título, que se pagará el próximo 18 de junio, además de refrendar la nueva política de remuneraciones del consejo de administración.
Igualmente, se han delegado facultades para formalizar, interpretar, subsanar y ejecutar los acuerdos aprobados por la junta, y se ha dado el visto bueno, en votación consultiva, al informe anual 2025 sobre las remuneraciones del órgano de administración.
La política de retribuciones a los consejeros fue uno de los puntos del orden del día que suscitó objeciones por parte de Norges Bank Investment Management (NBIM) --gestora del Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega y titular de un 1,5% del capital de Telefónica--, así como de los fondos Calpers y Calstrs, que ya habían comunicado su voto en contra de este apartado.
Además, la compañía ha ratificado la continuidad de PwC como auditor de cuentas para 2026 y su nombramiento para los ejercicios 2027, 2028 y 2029.
Por último, la junta ha aprobado las cuentas anuales individuales y consolidadas de 2025, junto con el informe de gestión de la sociedad y de su grupo, así como el estado de información no financiera y de sostenibilidad del grupo consolidado, incluido en dicho informe, y la gestión del consejo de administración durante el ejercicio anterior.
Dividendo, caja y evolución en Bolsa
Tras el turno de intervención de los accionistas de Telefónica, el presidente de la compañía ha dado respuesta a las dudas planteadas sobre la política de dividendos de la 'teleco' y la cotización de la acción en el mercado.
"Nuestra política de dividendos es ahora parte integral de nuestra política de alocación de capital. Eso significa que primero invertimos en el futuro de la compañía y en su capacidad de generar caja de presente y de futuro", ha añadido.
El presidente ha detallado que, una vez asegurada la flexibilidad financiera necesaria para afrontar la nueva fase que viven los mercados, el compromiso de la empresa es compartir con los accionistas el flujo de caja que se genere.
En esta línea, ha reiterado que el objetivo para 2026 es mantener un dividendo de 0,15 euros por acción y ha defendido que, a medio plazo, la vía más eficaz de crear valor y sostener el dividendo pasa por priorizar el crecimiento del negocio, la fortaleza financiera y la capacidad de generación de caja.
Sobre la trayectoria del precio de la acción en Bolsa, Murtra ha señalado que "es y será el resultado de la capacidad de generar ingresos con el mercado, de generar un resultado bruto de explotación (Ebitda) de calidad y de transformar el Ebitda en flujo de caja.
"Nosotros estamos centrados en eso, en transformar la compañía para generar resultados más buenos, de mayor calidad. Eso significa con menor incertidumbre y menor riesgo. Y una vez hagamos eso, y a medida que vayamos ganando la confianza de los inversores, eso se va reflejando en el precio de la acción", ha concluido.