Telefónica mostrará en su espacio del Mobile World Congress (MWC) una demostración de su red específica para emergencias, seguridad y defensa, basada en tecnologías de uso dual pensadas tanto para el ámbito civil como para el militar.
Según ha señalado la 'teleco' en un comunicado difundido este viernes, esta solución hace posible poner en marcha de forma "eficiente un completo dispositivo de emergencias para actuar ante situaciones críticas".
La propuesta de Telefónica para misiones críticas garantiza los niveles de cobertura, capacidad de ancho de banda, baja latencia y conexiones simultáneas necesarios para recuperar las comunicaciones, coordinar a los distintos efectivos y apoyar las intervenciones médicas. Todo ello se articula en varias fases, con la participación de diversos 'partners', y puede activarse en menos de una hora desde que los equipos acceden al epicentro de la catástrofe.
Uso más eficiente de los recursos en crisis
El responsable de innovación para defensa y seguridad de Telefónica España, Jesús Abraham, ha subrayado que, gracias a esta solución, actores como una administración pública, una compañía de logística o un hospital "puede hacer un uso más eficiente de los recursos al combinar todas las tecnologías de las que dispone Telefónica para conseguir una capacidad integral, única y diferencial en un escenario de catástrofe en el que es necesario gestionar la crisis en tres niveles: estratégico, operacional y táctico".
En una primera fase, Telefónica recupera la conectividad y realiza un proceso de conciencia situacional para conocer con precisión el alcance del desastre, lo que permite determinar qué zona y cuántas personas se han visto afectadas, además de localizar a quienes están en riesgo.
Posteriormente, la operadora despliega un nodo de hiperconectividad que incluye, entre otros componentes, una burbuja táctica 5G basada en una red privada virtual. Esta infraestructura integra todos los elementos necesarios para mantener la conectividad, incorporando los equipos y dispositivos requeridos, incluso aquellos que inicialmente no estuvieran conectados a la red.
Burbuja táctica 5G por tierra, mar y aire
La burbuja 5G puede instalarse en entornos terrestres, marítimos y aéreos, y es posible enlazar los distintos espacios delimitados mediante un nodo 5G común durante el tiempo que sea preciso, ya que solo necesita un generador eléctrico para mantenerse operativa. En la siguiente etapa, la red 5G activa varias tecnologías que permiten gestionar de forma eficiente la misión crítica.
Entre estas herramientas figura el puesto de mando y control, una plataforma que unifica servicios y datos en un entorno diseñado para ofrecer la mejor experiencia de usuario, así como el sistema de 'backhauling', que enlaza diferentes nodos y burbujas tácticas 5G entre sí y con la red pública mediante enlaces satelitales multiproveedor, radioenlaces o red pública 5G, entre otros recursos.
La compañía detalla que todas las tecnologías de comunicaciones 'Line of Sight' y 'Beyond Line of Sight' operan de manera simultánea a través de un orquestador de red inteligente, lo que simplifica la conexión entre los equipos desplegados sobre el terreno, los puestos de mando avanzado y los centros de mando principales.
En un escenario de emergencia, el 5G también activa soluciones como el 'fog computing', cuyo objetivo es procesar y almacenar datos en nodos intermedios, como 'routers' y servidores locales, en lugar de enviar toda la información directamente a la nube. De este modo se optimizan las necesidades de conectividad, cómputo, almacenamiento y red, distribuyendo los servicios allí donde se requieran, ya sea en entornos 'Cloud' o 'Edge'.
Asimismo, se ponen en marcha los servicios MCP (Model Context Protocol), es decir, las tecnologías internas esenciales para que las soluciones de Inteligencia Artificial (IA) funcionen de forma adecuada, garantizando tanto la interoperabilidad como la capacidad de escalar.
Finalmente, Telefónica indica que, entre otras capacidades, se activarían herramientas como el 'network slicing', que permite optimizar el uso de la red mediante la creación de subredes virtuales dedicadas y adaptadas a cada caso de uso, y asistentes virtuales basados en IA, que ayudan a detectar eventos anómalos y a tomar decisiones apoyadas en datos.