El Cabildo de Tenerife y la compañía Telespazio Ibérica han firmado este lunes un contrato de 21,3 millones de euros para el diseño y lanzamiento de la “Constelación Islas Canarias”. El acuerdo contempla que el primer satélite, de carácter precursor, se sitúe en órbita en 2027.
En una rueda de prensa, la presidenta insular, Rosa Dávila, el consejero de Investigación, Innovación y Desarrollo, Juan José Martínez, y el consejero delegado de Telespazio Ibérica, Carlos Fernández, han desgranado las principales claves de la iniciativa.
El despliegue total de la constelación se realizará desde Estados Unidos mediante lanzadores de SpaceX y concluirá a lo largo de 2028, cuando despegarán otros tres satélites hasta alcanzar un conjunto de cuatro unidades operativas en el espacio.
Dávila ha subrayado que Tenerife “da un paso adelante” en el impulso del sector aeroespacial y ha resaltado el carácter estratégico del proyecto, que incorporará a bordo la cámara DRAGO-3, desarrollada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y llamada a ser la segunda del mundo con mayor capacidad de resolución.
Gracias a esta tecnología se podrán abordar aplicaciones vinculadas a la gestión del cambio climático, la detección temprana de incendios forestales, el seguimiento de inundaciones, erupciones volcánicas y el impacto sobre la biodiversidad, entre otras.
“Con estos cuatro satélites vamos a poder tener un seguimiento prácticamente diario y esto nos va a permitir tener información muy valiosa, no solamente de la situación meteorológica, hídrica o del suelo, sino con un nivel de resolución extraordinario”, ha señalado la presidenta.
Ha remarcado, además, que el programa es “fundamental”, junto con la implantación del telepuerto, para avanzar en la “diversificación” económica de la isla y propiciar empleo altamente cualificado, estimado en casi 150 puestos.
Impulso académico y tecnológico en Canarias
Dávila ha recordado que el próximo curso se pondrá en marcha en la Universidad de La Laguna (ULL) el Grado en Ingeniería Aeroespacial, lo que a su juicio garantiza que los jóvenes dispondrán de una “salida” profesional en el propio archipiélago y evitará la fuga de “talento”.
Por su parte, Carlos Fernández ha explicado que los satélites utilizarán la plataforma LUR-50, desarrollada por AVS, socio de Telespazio, con una masa de unos 80 kilos a modo de “bus satelital”, de mayor tamaño que los habituales nanosatélites empleados en proyectos de menor escala, lo que permite reducir el número de lanzamientos y de satélites necesarios.
Ha añadido que esta configuración posibilita captar imágenes completas en “cada pasada” del satélite. También ha recalcado que la cámara DRAGO-3 “es un orgullo para Canarias y para España”, ya que situará a la “Constelación Canarias” como la segunda mejor del planeta en infrarrojo de onda corta y “líder indiscutible” en servicios de vigilancia de fenómenos naturales.
Fernández ha precisado que incorporar la cámara en el satélite precursor como banco de pruebas “apenas tiene riesgo”, puesto que se reutiliza buena parte de la tecnología, sensores, electrónica, sistemas de calibrado y procesamiento ya validados en las cámaras uno y dos anteriores.
Los tres satélites que despegarán en 2028 integrarán entre nueve y doce cámaras cada uno. El directivo ha admitido que “la parte sexy” del proyecto es el lanzamiento, pero ha advertido de que “el cuello de botella” se sitúa “en tierra”, en el tratamiento masivo de los datos, que arrancará en 2029 y podría prolongarse unos cinco años.
En esta línea, ha reivindicado la dimensión “comercial” de la constelación, no solo para el archipiélago. Habrá una “imagen diaria” de Tenerife y del resto de islas, pero también “otras 14 órbitas” que cubrirán zonas de todo el planeta, como China, Sudamérica, Norteamérica, Australia o Asia, con una capacidad de observación “única”.
Riesgos geopolíticos y liderazgo aeroespacial
Preguntado por el posible impacto económico de la guerra en Oriente Medio, Fernández ha reconocido que en una inversión de este tipo siempre existe un cierto “riesgo” y que podría darse “algún retraso”, aunque confía en que se mantenga el calendario previsto.
“A día de hoy no prevemos retraso en el proyecto, aunque sin duda vigilamos cada uno de esos elementos”, ha señalado. Juan José Martínez ha remarcado que Tenerife está “liderando” el avance del sector aeroespacial en España, en combinación con otras actuaciones como el telepuerto, la ampliación del supercomputador del ITER, la extensión de la red de cables submarinos de Canalink o el impulso de los programas “Talentum”.
Ha destacado que una de las fortalezas de la constelación es que sus imágenes resultan útiles tanto para centros de investigación como para “cuidar” el medio marino y el territorio, contribuyendo a hacer de la isla “un territorio más resiliente”.
De hecho, ha explicado que, con el apoyo de la información meteorológica generada, “puede ayudar a predecir cuáles son las zonas de mayor riesgo y una vez producida el efecto de la borrasca identificar qué infraestructuras han sido dañadas, qué red de carreteras o pistas forestales tienen problemas, qué zonas, qué laderas tienen más riesgo de desprendimiento, qué zonas se han anegado, o dónde se tiene un problema en ese sentido”.
“Vamos a dejar de ser consumidores de tecnología para ser generadores de tecnología y de capacidades tecnológicas que van a situar a Tenerife en esa liga de territorios donde el sector aeroespacial es un referente”, ha afirmado.
El consejero de Innovación ha puesto como ejemplo el caso de Escocia, donde la industria aeroespacial se ha convertido “en una de las palancas de crecimiento” y cuyo modelo considera que se puede “replicar en Tenerife” para consolidar empleo de alta cualificación, también vinculado a la “industria del dato”, con capacidad para atraer compañías especializadas.