La irrupción de una nueva generación de inteligencia artificial ha encendido las alarmas en Washington. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, han convocado de urgencia a los principales ejecutivos de Wall Street ante el temor de un aumento significativo de los riesgos cibernéticos.
Según fuentes conocedoras del encuentro, la reunión se celebró este martes en la sede del Tesoro con un objetivo claro, advertir al sector financiero sobre el potencial impacto de los nuevos modelos de inteligencia artificial desarrollados por Anthropic.
Miedo a una nueva ola de ciberataques
En el centro de la preocupación está Mythos, el último sistema de IA de la compañía, que —según trasladaron las autoridades— podría facilitar ataques más sofisticados, automatizados y difíciles de detectar.
El mensaje de Washington a la gran banca fue directo: prepararse para un escenario en el que la inteligencia artificial multiplique las amenazas digitales. La preocupación no se limita a un modelo concreto, sino al efecto dominó que podría generar el desarrollo de tecnologías similares en otras empresas del sector.
Presión directa a Wall Street
Durante el encuentro, Bessent y Powell instaron a los bancos a reforzar sus sistemas de ciberseguridad y anticiparse a posibles vulnerabilidades, en un contexto en el que la velocidad de evolución de la IA está superando la capacidad de adaptación de muchas instituciones.
El movimiento refleja un cambio de tono en las autoridades estadounidenses, que pasan de ver la inteligencia artificial como una oportunidad a tratarla también como un riesgo sistémico para la estabilidad financiera.
Aunque la reunión se centró en entidades financieras, el aviso tiene implicaciones mucho más amplias. La preocupación en Washington apunta a que la nueva generación de IA no solo transformará la economía, sino que también podría redefinir el equilibrio en el terreno de la ciberseguridad a escala global.