El presidente ejecutivo del consejo de administración de Hyatt, Thomas Pritzker, ha presentado su dimisión después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hiciera públicos unos documentos en los que se detallan sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
En una carta difundida a través de un comunicado, Pritzker ha explicado los motivos de su salida, subrayando la necesidad de salvaguardar la reputación de la hotelera. “Una buena administración también implica proteger a Hyatt, en particular en el contexto de mi relación con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, de la cual me arrepiento profundamente. Ejercí un pésimo criterio al mantener el contacto con ellos, y no hay excusa para no distanciarme antes”, ha declarado Pritzker, según recogen varios medios estadounidenses.
En ese mismo mensaje, el empresario ha reprobado con contundencia las conductas de Epstein y Maxwell y el daño causado, admitiendo su pesar por las consecuencias para las víctimas. Asimismo, ha reconocido que siente “un profundo pesar por el dolor que infligieron a sus víctimas”, ha declarado Pritzker en un comunicado, tal y como recoge la prensa estadounidense.
Además de abandonar la presidencia ejecutiva del consejo, Pritzker ha avanzado que no optará a la reelección como consejero en la próxima junta general anual de accionistas de Hyatt, prevista para el mes de mayo, con lo que pondrá fin de forma definitiva a su presencia en el máximo órgano de gobierno de la compañía.
Paralelamente, la cadena hotelera ha informado mediante una nota de prensa de que el actual presidente y director ejecutivo de la firma, Mark Hoplamazian, asumirá la presidencia del consejo en sustitución de Pritzker, con efecto inmediato, concentrando así las principales funciones ejecutivas y de gobierno corporativo.
En su despedida, Pritzker ha puesto en valor su trayectoria dentro del grupo, recordando sus décadas de vinculación con la empresa familiar. “He sido un orgulloso miembro de la familia Hyatt desde los inicios de la empresa. Como dije en mi carta al consejo, ha sido un honor y una de las mejores experiencias de mi vida haber contribuido al crecimiento de Hyatt”, ha destacado.
Hoplamazian, por su parte, ha defendido públicamente la decisión de Pritzker, interpretándola como una muestra de responsabilidad y coherencia con su forma de dirigir la compañía. Según el directivo, la renuncia se enmarca en la voluntad de anteponer los intereses de la empresa a cualquier consideración personal.
El máximo ejecutivo ha insistido en que la hotelera mantendrá sus prioridades estratégicas intactas pese al relevo en la presidencia. “De cara al futuro, seguimos centrados en ejecutar nuestra estrategia de crecimiento a largo plazo, mejorar la atención a nuestros compañeros, ofrecer experiencias significativas a nuestros huéspedes e impulsar el rendimiento para los propietarios y el valor para nuestros accionistas, ha añadido, además.
Pritzker se incorporó al consejo de administración de Hyatt en agosto de 2004 y desde entonces ejercía como presidente ejecutivo. Su relación con las entidades predecesoras de la compañía se remonta a 1980, cuando comenzó a desempeñar funciones de alta dirección y presidencia en el grupo hotelero.
La empresa estadounidense ha querido reconocer públicamente la aportación de Pritzker durante estas décadas, destacando su papel en la transformación del modelo de negocio y en la expansión internacional de la marca. “Durante su mandato, ha proporcionado una gestión estratégica que ha permitido a Hyatt ampliar la presencia global de su marca, reforzar su modelo de negocio de activos ligeros y ofrecer valor a largo plazo a los accionistas”, ha terminado valorando la compañía estadounidense.