El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha convocado a los agentes sociales el próximo miércoles, 7 de enero, a las 09.00 horas, para abordar la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) correspondiente a 2026, una revisión que tendrá efectos retroactivos, según han indicado a Europa Press fuentes sindicales.
El departamento dirigido por Yolanda Díaz ya celebró una primera reunión en diciembre con CCOO, UGT, CEOE y Cepyme. Ese encuentro sirvió para medir el margen de consenso para un acuerdo tripartito y, tras él, fuentes de Trabajo adelantaron que trasladarían a sindicatos y patronal una propuesta concreta de incremento del SMI de este año, que, previsiblemente, no quedaría sujeto a tributación.
Para fijar la cuantía del SMI en este ejercicio, Trabajo volverá a apoyarse en las recomendaciones del comité de expertos. Este órgano ha planteado un aumento del 3,1% si el salario mínimo continúa exento en el IRPF o del 4,7% en caso de que pase a tributar.
Con estos porcentajes, el SMI subiría este año en 37 euros mensuales, hasta 1.221 euros al mes en catorce pagas, si se mantiene la exención fiscal, o se elevaría en 56 euros, hasta 1.240 euros mensuales, si finalmente se somete a tributación en el IRPF.
Por ahora, el salario mínimo interprofesional ha comenzado el año con la misma cuantía con la que cerró 2025, es decir, 1.184 euros al mes en catorce pagas.
La comisión de expertos, integrada por representantes del Ejecutivo, de las organizaciones sindicales y por especialistas del ámbito académico, se creó en enero de 2021 para definir el ritmo de crecimiento del SMI con el fin de que alcanzara el 60% del salario medio, tal y como recoge la Carta Social Europea. Para la subida de este año, se le encomendó que formulara dos propuestas: una con tributación en el IRPF y otra sin ella.
El Ministerio de Hacienda se ha mostrado dispuesto a estudiar la actualización de la deducción vigente en el IRPF para ajustarla al alza del salario mínimo interprofesional, mientras que Trabajo defiende que el SMI quede exento de tributación. Por ello, el escenario inicial más probable en la negociación con los agentes sociales será el 3,1%, el porcentaje sugerido por los expertos para el supuesto de que el salario mínimo no tribute.
Propuestas de sindicatos y patronal
Esta posición choca con la de las centrales sindicales, que reclaman que el SMI comience a tributar. En consecuencia, han planteado una subida inicial del 7,5% para 2026, hasta 1.273 euros mensuales que, en términos netos, una vez aplicado el gravamen fiscal, supondría un incremento del 2,7%, hasta 1.216 euros netos al mes. No obstante, han manifestado su disposición a revisar esta propuesta tras conocer en detalle el informe del comité de expertos.
Los empresarios, que también son partidarios de que el salario mínimo tribute, han puesto sobre la mesa un aumento de hasta el 1,5% para este año, hasta 1.202 euros brutos al mes, condicionando este avance al respeto de las reglas de absorción y compensación previstas en el Estatuto de los Trabajadores.
Las reglas de absorción, principal punto de fricción
La hoja de ruta del Ministerio de Trabajo pasa por aprobar de forma separada, aunque dentro de un acuerdo global, la nueva subida del SMI, por un lado, y la reforma de las reglas de absorción, por otro, incorporando así al ordenamiento jurídico español la directiva europea sobre salarios mínimos.
Es precisamente en este segundo aspecto donde se concentra el principal escollo. Trabajo y las organizaciones sindicales quieren modificar las reglas de absorción para impedir que los pluses y complementos salariales neutralicen el incremento del SMI, una reforma que la CEOE rechaza frontalmente.
Últimas subidas del SMI y falta de acuerdo con la CEOE
Por ahora, el cierre de un pacto global se antoja complejo. Desde UGT, su secretario general, Pepe Álvarez, ha señalado que confía en que este asunto quede resuelto antes del 15 de enero y que el aumento del SMI que finalmente se aplique sea del 4,7%, es decir, con tributación en el IRPF.
En los últimos ejercicios, Trabajo no ha conseguido un acuerdo que incluyera a la CEOE para la actualización del SMI y ha terminado pactando únicamente con los sindicatos.
El Gobierno aprobó el pasado mes de febrero, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2025, una subida del SMI del 4,4%, hasta 1.184 euros mensuales en catorce pagas, lo que supuso 50 euros más respecto a la cuantía fijada para 2024.
Ese incremento fue fruto del acuerdo entre Trabajo y CCOO y UGT, sin el respaldo de las organizaciones empresariales. De este modo, la subida de 2025 se cerró de nuevo sólo con los sindicatos, por quinto año consecutivo.
La última ocasión en la que CEOE y Cepyme apoyaron una subida del salario mínimo fue en 2020, cuando el SMI pasó de 900 a 950 euros al mes.
Trabajo no tiene la obligación legal de negociar el aumento del SMI, únicamente de realizar consultas, aunque habitualmente intenta alcanzar un entendimiento con sindicatos y patronal.