Economía

Trabajo cita mañana a sindicatos y patronal para cerrar la subida del SMI de 2026

Trabajo reúne mañana a sindicatos y patronal para intentar pactar la subida del SMI de 2026, con efectos retroactivos y choque por tributación y absorción.

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El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha llamado para mañana, 7 de enero, a las 9.00 horas, a los agentes sociales con el fin de retomar la negociación sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026, cuya actualización tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero.

En esta nueva reunión, Trabajo confía en que la patronal “rompa su dinámica” de situarse a “extramuros” del diálogo social y se avenga a pactar una mejora del salario mínimo, tal y como expresó ayer el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en declaraciones a los medios durante la rueda de prensa sobre los datos de paro y afiliación de diciembre.

En esa comparecencia, el ‘número dos’ de Trabajo instó a la CEOE a revisar al alza la propuesta que mantiene para la subida del SMI de este año, al considerar que el incremento de hasta el 1,5% que ha puesto sobre la mesa la organización empresarial ni compensa la evolución de la inflación ni evita que quienes cobran este salario pierdan poder adquisitivo.

La cartera dirigida por Yolanda Díaz ya celebró una primera reunión el pasado diciembre con CCOO, UGT, CEOE y Cepyme para tratar el aumento del SMI de 2026. Ese encuentro sirvió para medir el margen de un posible acuerdo tripartito y, según señalaron fuentes de Trabajo, a partir de ahí se comprometieron a trasladar a los agentes sociales una propuesta concreta de subida del SMI para este año, que previsiblemente no estará sujeta a tributación.

Sobre la oferta que se pondrá mañana sobre la mesa, el secretario de Estado evitó adelantar la cifra exacta del incremento y también se mostró prudente respecto al tratamiento fiscal del SMI, apuntando que esta cuestión se discutirá previamente con los agentes sociales este miércoles.

Lo que sí está claro es que el aumento del SMI se encuadrará en las horquillas recomendadas por el Comité de Expertos, que ha planteado un alza del 3,1% si el salario mínimo continúa sin tributar en el IRPF, o del 4,7% en el caso de que pase a hacerlo.

Estos porcentajes propuestos implicarían elevar el SMI de este año en 37 euros mensuales, hasta situarlo en 1.221 euros al mes en catorce pagas, si se mantiene exento de tributación, o bien en 56 euros al mes, hasta los 1.240 euros mensuales, si finalmente se decide que tribute en el IRPF.

La comisión de expertos, integrada por representantes del Gobierno, de las organizaciones sindicales y por especialistas del ámbito académico, se creó en enero de 2021 para fijar la senda de crecimiento del SMI con el objetivo de que alcance el 60% del salario medio, en línea con la Carta Social Europea. Para la revisión de este año, se encargó a este órgano que planteara dos opciones: una con tributación en el IRPF y otra sin ella.

Dado que el Ministerio de Hacienda se ha mostrado dispuesto a estudiar la actualización de la deducción vigente en el IRPF para ajustarla a la nueva cuantía del salario mínimo interprofesional y que Trabajo se inclina por mantenerlo exento, el escenario más probable de partida para la negociación con los agentes sociales será el 3,1%, es decir, el porcentaje fijado por los expertos para el supuesto de que el SMI no tribute.

Propuestas de sindicatos y empresarios

Esta posición choca con la de las centrales sindicales, que abogan porque el SMI comience a tributar. Por ello, han puesto sobre la mesa una subida inicial del 7,5% para 2026, hasta los 1.273 euros mensuales que, en términos netos, una vez aplicado el pago fiscal, supondría un incremento del 2,7%, hasta los 1.216 euros netos al mes. No obstante, han mostrado disposición a revisar su planteamiento tras conocer en detalle el informe del comité de expertos.

Los empresarios, que también defienden que el SMI tribute, han propuesto por su parte un aumento de hasta el 1,5% para este año, hasta los 1.202 euros brutos mensuales, condicionando esta mejora al respeto de las reglas de absorción y compensación recogidas en el Estatuto de los Trabajadores.

Choque por las reglas de absorción y compensación

La intención del Ministerio de Trabajo pasa por aprobar de forma separada, aunque dentro de un mismo acuerdo global, la revalorización del SMI, por un lado, y la modificación de las reglas de absorción, por otro, con el objetivo de adaptar el ordenamiento jurídico español a la directiva europea sobre salarios mínimos.

Es precisamente en este último punto donde se concentra el principal foco de tensión, ya que Trabajo y las organizaciones sindicales pretenden sacar adelante la reforma de las reglas de absorción para impedir que los pluses y complementos salariales neutralicen la subida del SMI, algo a lo que la CEOE se opone frontalmente.

Por ahora, el salario mínimo interprofesional (SMI) ha comenzado el año con la misma cuantía con la que cerró 2025, es decir, 1.184 euros mensuales en catorce pagas.

Últimas subidas del SMI y falta de acuerdo con la CEOE

De momento, un pacto global no se vislumbra sencillo. Desde UGT, su secretario general, Pepe Álvarez, ha señalado que confía en que esta negociación quede resuelta antes del próximo 15 de enero y que la subida del SMI que finalmente se aplique sea del 4,7%, lo que implicaría su tributación en el IRPF.

En los últimos ejercicios, Trabajo no ha conseguido cerrar un acuerdo que incluyera a la CEOE para la subida del SMI, de modo que las revalorizaciones se han consensuado únicamente con los sindicatos.

El Gobierno aprobó el pasado mes de febrero, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2025, un incremento del SMI del 4,4%, hasta los 1.184 euros mensuales en catorce pagas, 50 euros más que la cuantía fijada para 2024.

Esta subida fue fruto del acuerdo alcanzado entre Trabajo y CCOO y UGT, sin el respaldo de la patronal. Así, la mejora del SMI de 2025 se pactó en solitario con las centrales sindicales por quinto año consecutivo.

La última ocasión en la que CEOE y Cepyme apoyaron un aumento del SMI fue en 2020, cuando se pasó de 900 a 950 euros mensuales.

Trabajo no tiene la obligación legal de negociar la subida del SMI, sino de realizar consultas, pero habitualmente intenta cerrar acuerdos con sindicatos y empresarios antes de aprobar cualquier cambio.