Trabajo defiende que el incentivo fiscal ligado al SMI servirá para elevar los salarios

Trabajo y Hacienda ultiman un incentivo fiscal ligado al SMI condicionado a subir salarios y mantener empleo, con una propuesta de alza del 3,1% en 2026.

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El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Gustavo Valiente - Europa Press

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El Ministerio de Trabajo ha defendido que el incentivo fiscal a empresas planteado este lunes en la mesa de negociación, con el objetivo de atraer a la CEOE al acuerdo sobre la nueva subida del Salario Mínimo (SMI) de 2026, está orientado a favorecer el incremento de los sueldos y no se concibe únicamente como un mecanismo de compensación para las compañías que abonan el salario mínimo.

Fuentes de Trabajo explican que esta iniciativa, que se está perfilando conjuntamente con Hacienda, pretende que las empresas, incluidas las concesionarias de obras públicas, puedan trasladar el aumento del SMI a través de la vía tributaria, ante las dificultades para hacerlo mediante la revisión de los contratos públicos.

Asimismo, desde el departamento que dirige Trabajo señalan que el incentivo fiscal aspira a beneficiar no solo a las empresas concesionarias de contratos públicos, sino también a compañías de sectores especialmente expuestos al SMI, como la limpieza, la seguridad o la agricultura, si bien precisan que estos aspectos continúan ultimándose con Hacienda.

En cualquier caso, las mismas fuentes insisten en que este incentivo estará siempre supeditado a que las empresas incrementen los salarios, alejándose de escalas retributivas vinculadas al SMI, y mantengan el empleo, por lo que rechazan que pueda interpretarse como un “regalo fiscal”.

Desde Trabajo admiten que su preferencia pasa por una modificación de la Ley de Desindexación que permita que las subidas del SMI se trasladen directamente a los contratos públicos. Sin embargo, Hacienda ha subrayado que esta repercusión no afectaría solo a la Administración General del Estado, sino también a comunidades autónomas y ayuntamientos.

Por este motivo, Hacienda ha optado por utilizar la vía fiscal y será quien determine la figura tributaria concreta mediante la cual se articulará el incentivo a las empresas.

Tal y como remarcan desde Trabajo, la puesta en marcha de la medida exigirá una reforma legal y “en ningún caso” podrá integrarse en el Real Decreto que aprobará la subida del SMI.

Presentación a los agentes sociales el próximo jueves

El Ministerio de Trabajo remitirá a los agentes sociales el texto con la nueva propuesta de incentivo fiscal a empresas antes del próximo jueves, fecha en la que volverá a reunirse el diálogo tripartito a las 17.00 horas, con la previsión de cerrar entonces la mesa de negociación sobre la nueva subida del SMI.

Trabajo ha planteado un incremento del 3,1% del salario mínimo para 2026, hasta situarlo en 1.221 euros mensuales en catorce pagas, sin tributación en el IRPF.