Tractorada en Bilbao contra el pacto UE-Mercosur: “la alimentación es un derecho, no mercancía”

Decenas de tractores toman Bilbao para exigir que la alimentación quede fuera del acuerdo UE-Mercosur y denunciar que el campo es moneda de cambio.

3 minutos

Una persona apoya la tractorada en Bilbao bajo el lema '¡UE-Mercosur Stop! La alimentación no es una mercancía'. H.Bilbao - Europa Press

Publicado

3 minutos

Más de 70 tractores llegados de distintas comarcas vizcaínas han recorrido este jueves las calles de Bilbao para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Bajo el lema “¡UE-Mercosur Stop! La alimentación no es una mercancía”, la movilización, impulsada por los sindicatos EHNE y ENBA, ha reclamado que la alimentación sea tratada como “un derecho básico” y que no se aplique “bajo ningún concepto” dicho pacto.

En torno a 75 tractores, acompañados de aperos, remolques y cisternas de uso habitual en las explotaciones, se han concentrado sobre las 10 y media en la explanada de San Mamés. Han accedido en tres columnas procedentes de Markina, Mungia y Karrantza, entrando en Bilbao por Ibarsusi, Elorrieta y Zorrotza antes de iniciar la marcha principal.

Alrededor de una hora más tarde, la caravana ha avanzado por la Gran Vía bilbaína rumbo al Teatro Arriaga, donde se ha celebrado el acto final de la jornada de protesta. En este punto han tomado la palabra varios representantes de las organizaciones agrarias vascas convocantes, que han expuesto las razones de su rechazo al tratado.

En declaraciones previas a la marcha, el responsable de EHNE, Unzalu Salterain, ha detallado el objetivo de esta tractorada en la capital vizcaína, insistiendo en que “la alimentación tiene que estar fuera de todos los tratados de libre comercio porque no es una mercancía sino un derecho básico”.

Salterain ha indicado que, aunque la protesta se centra en el acuerdo con Mercosur, la postura del sector agroganadero vasco “vale perfectamente también para el tratado que se acaba de firmar con India esta misma semana”.

Ha recordado que el pacto con Mercosur se encuentra actualmente en manos de la justicia europea y ha reclamado que no se active, no solo hasta que se pronuncie el Tribunal Europeo, sino que permanezca paralizado “hasta que vote el Parlamento Europeo si verdaderamente acepta el acuerdo que plantea la Comisión Europea con los países de Mercosur”.

Según ha subrayado, este tratado perjudicaría al modelo de pequeña y mediana explotación de los baserritarras vascos y del resto de Europa, y ha añadido que también se preocupan por la situación de los productores de Brasil, Argentina o Paraguay, ya que, ha recalcado, “las grandes beneficiadas de este tipo de acuerdos, al final, son las multinacionales”.

El dirigente de EHNE ha remarcado que estas multinacionales “no son algo genérico, sino que tienen cara y siglas” y ha mencionado que una de ellas, la brasileña JBS, “tiene relación directa con Euskadi” porque está levantando en San Sebastián la que será la mayor planta de carne sintética de laboratorio, con capacidad para producir hasta 4.000 toneladas.

En este sentido, ha señalado que la compañía brasileña cuenta en este proyecto en San Sebastián con “un fuerte apoyo financiero por parte del Gobierno Vasco”, pese a que, además de ser la multinacional “más beneficiada en el mundo de la carne con este tipo de tratados”, fue “la causante del mayor caso de corrupción de Brasil hace unos cuantos años con la compra de políticos”.

Al mismo tiempo, Salterain ha querido trasladar un mensaje de ánimo desde el sector agroganadero vasco y ha llamado a la ciudadanía a implicarse desde su papel de consumidora, actuando como “un cinturón de apoyo y seguridad en este contexto y consuma producto de aquí, de cercanía, como antídoto para nuestros grandes males”.

El campo, “moneda de cambio” en los tratados

El portavoz de EHNE ha reiterado que el sector agroganadero no puede seguir siendo “moneda de cambio” en las negociaciones comerciales internacionales. “Hay que parar de alguna manera este tipo de dinámicas si no queremos cargarnos todo el sector de unos países y de otros”.

Cuestionado sobre si se sienten un daño colateral de acuerdos más amplios que afectan a otros ámbitos económicos, Salterain ha defendido que no se trata de un perjuicio indirecto, sino de un impacto directo, y ha añadido que hablar de sector estratégico “queda y suena muy bien, pero eso hay que demostrarlo con los hechos y con políticas que vayan a proteger de forma directa a este sector”.

Por último, se ha mostrado convencido de que las protestas que se están desarrollando “van a dar frutos”, hasta el punto de que “los parlamentarios en Europa tendrán que pensarse mucho verdaderamente qué van a votar”.