Los transportistas por carretera, junto con agricultores, ganaderos y pescadores, contarán con una bonificación de 20 céntimos por cada litro de carburante que reposten en sus vehículos profesionales, ya se trate de camiones, autobuses, ambulancias o furgonetas. El objetivo es aliviar el golpe que está sufriendo el sector por las consecuencias de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comunicado esta medida tras el Consejo de Ministros extraordinario en el que se ha dado luz verde a un plan de 5.000 millones de euros destinado a mitigar el impacto del conflicto sobre la economía española. El paquete de ayudas entrará en vigor mañana, una vez se publique en el BOE.
“Todos ellos son sectores que se están viendo muy afectados y son muy importantes para nuestro tejido productivo. Estos descuentos se activan para capear esta crisis y para contener, por supuesto, en todo lo posible, los precios de la cesta de la compra”, ha señalado el jefe del Ejecutivo.
Junto a la rebaja de 20 céntimos en los combustibles, los profesionales del campo podrán acogerse también a una ayuda equivalente para la adquisición de fertilizantes, otro de los insumos encarecidos por la guerra y que podría repercutir en el incremento del precio de productos básicos como el aceite.
Los carburantes se beneficiarán además de una reducción del IVA, que bajará del 21% al 10%, el mínimo permitido por la Unión Europea, si bien este tributo recae sobre el consumidor final. Según los cálculos de Sánchez, solo esta rebaja fiscal supondrá un ahorro adicional de hasta 30 céntimos por litro, lo que se traduciría en unos 20 euros por vehículo.