El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este martes la aplicación de un arancel del 25% a las importaciones procedentes de cualquier país “que mantenga relaciones comerciales” con Irán, lo que representa un nuevo incremento en la tensión con el denominado “régimen de los ayatolás”.
“Con efecto inmediato, cualquier país que mantenga relaciones comerciales con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% sobre todas y cada una de las transacciones comerciales que realice con los Estados Unidos de América. La presente orden es definitiva y concluyente”, ha señalado Trump en un 'post' publicado en su red social 'Truth Social'.
Desde Washington, esta decisión busca aumentar la presión sobre Teherán en el contexto de las protestas masivas que, según el último recuento de la ONG Human Rights Activists News Agency, han dejado más de 500 muertos. Al mismo tiempo, la Casa Blanca pretende forzar a los aliados y socios comerciales de Irán a romper lazos económicos con el país.
En esta línea, la introducción de estos nuevos aranceles sobre economías como China o India podría reavivar la guerra comercial, tras la tregua alcanzada con Pekín y el inicio de conversaciones con Nueva Delhi para redefinir los flujos de comercio con EE.UU.