El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su intención de “apoderarse del petróleo de Irán”, una estrategia que, según el diario británico Financial Times, podría pasar por el control de la isla iraní de Kharg, punto de salida de la mayor parte de las exportaciones de hidrocarburos del país.
En una entrevista publicada este domingo, el dirigente estadounidense sostiene que su opción preferida sería “apoderarse del petróleo”, estableciendo un paralelismo con Venezuela, donde Washington aspira a controlar la industria petrolera “indefinidamente” tras la captura de Nicolás Maduro en enero.
“Para serles sincero, lo que más me gustaría es apoderarme del petróleo de Irán, pero algunos tontos en Estados Unidos me preguntan: '¿Por qué haces eso?'. Pero son estúpidos”, comentó Trump.
Las palabras del presidente llegan en un momento en el que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desestabilizado Oriente Próximo y ha provocado una escalada del precio del crudo, que se ha disparado más de un 50% en solo un mes. Como consecuencia, el Brent rebasó este lunes en Asia los 116 dólares por barril, situándose cerca de sus máximos desde el inicio de la contienda.
“Quizás tomemos la isla de Kharg, quizás no. Tenemos muchas opciones”, declaró Trump al periódico. “También significaría que tendríamos que estar allí [en la isla de Kharg] durante un tiempo”, añadió.
Preguntado por la capacidad defensiva iraní en Kharg, el mandatario aseguró confiar en que las fuerzas estadounidenses podrían hacerse con la isla “con mucha facilidad”.
Conversaciones y ultimatum
Al mismo tiempo, pese a sus advertencias sobre una posible confiscación del petróleo iraní, Trump subrayó que las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, canalizadas mediante “emisarios” paquistaníes, avanzan de forma positiva.
En este contexto, el presidente ha marcado el próximo 6 de abril como fecha tope para que Irán acepte un pacto que ponga fin a la guerra, o de lo contrario se exponga a ataques de Estados Unidos contra su infraestructura energética.
“Nos quedan unos 3.000 objetivos -hemos bombardeado 13.000- y otros dos mil por atacar”, dijo. “Se podría llegar a un acuerdo con bastante rapidez”.
La semana pasada, Trump aseguró que Irán había autorizado el tránsito de 10 petroleros con bandera pakistaní por el estrecho de Ormuz como un “regalo” a la Casa Blanca, aunque posteriormente indicó a 'FT' que la cifra se había elevado finalmente a 20 buques.
“Nos dieron 10”, dijo. “Ahora nos dan 20, y los 20 ya han zarpado y están navegando por el centro del estrecho”, afirmó, señalando que Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y uno de los principales dirigentes del país durante la guerra, fue quien permitió el envío adicional de petroleros.
“Él fue quien autorizó los barcos para mí (...)¿Recuerdan que dije que me iban a dar un regalo?”, añadió Trump, quien sostiene que Irán ya ha sufrido un “cambio de régimen” tras la muerte del ayatolá Ali Jamenei y de numerosos altos cargos al inicio de la guerra y en los bombardeos posteriores. “La gente con la que estamos tratando es un grupo totalmente diferente”, apuntó.