TSK, multinacional tecnológica de ingeniería enfocada en transición energética, digitalización y gestión de minerales críticos, cerró el ejercicio 2025 con un incremento del 37% en su resultado de explotación (Ebitda), hasta los 99,7 millones de euros.
La facturación total de la compañía alcanzó los 1.035 millones de euros, una cifra algo superior a la obtenida en 2024.
Con estos resultados, el grupo refuerza su posición de referencia en la ejecución de proyectos de alto valor añadido vinculados a la transición energética, infraestructuras eléctricas y estabilidad de la red, soluciones de almacenamiento de energía, descarbonización, procesos de digitalización y tratamiento de minerales críticos.
Para el CEO de TSK, Joaquín García Rico, “2025 ha sido un ejercicio en el que la compañía ha consolidado la senda de crecimiento de actividad y rentabilidad iniciada en el ejercicio 2022 y ha sentado las bases para dar un nuevo salto apoyada en su experiencia industrial, su capacidad de innovación tecnológica en sectores claves como los de la transición energética y la digitalización, y el posicionamiento en regiones de gran potencial de crecimiento como América y Europa donde TSK posee una gran experiencia”.
Desempeño por líneas de negocio
En lo relativo a las áreas estratégicas, el 91% de la facturación procedió del área de Transición Energética y Digitalización, mientras que el 9% restante correspondió a la actividad de la división de Handling & Mining, centrada en el manejo y transporte de materiales y minerales críticos.
Desde el punto de vista geográfico, TSK concentró el 78% de sus ventas de 2025 en proyectos ejecutados en América, el 12% en Europa y el 10% restante en otras regiones del mundo.
La compañía recuerda que su plan estratégico, lanzado a finales de 2024, fija como prioridades participar en los proyectos desde fases muy iniciales, aprovechando sus capacidades tecnológicas, y reforzar su presencia en áreas geográficas donde ya cuenta con una amplia trayectoria, como Norteamérica y Europa.