Tubacex ha comunicado al comité intercentros, en plena negociación del convenio colectivo, la complicada situación que atraviesa por la guerra de Irán y su impacto directo en la compañía. En este contexto, la dirección ha puesto sobre la mesa que no descarta tener que recurrir a un ERTE si el escenario actual no mejora, según han indicado distintas fuentes del comité a Europa Press.
Desde la empresa, sin confirmar de forma expresa ese posible ERTE, sí han admitido que, debido a los aranceles y ahora a la guerra en Irán y al bloqueo del paso de Ormuz, se está registrando una caída de la demanda y un frenazo en las inversiones de oil&gas. Tubacex, que presentará sus resultados esta misma semana, ha subrayado que esta situación afecta no solo a la firma, sino al conjunto del sector, con la consiguiente reducción de ingresos.
El comité ha detallado que en estos momentos continúan inmersos en la negociación del convenio colectivo y que este martes tuvo lugar una nueva reunión. En ella, la empresa, con plantas en Llodio y Amurrio, puso sobre la mesa una última propuesta, a la que el comité deberá responder este viernes.
Durante ese encuentro, la dirección hizo referencia al contexto actual y a cómo la coyuntura se ha endurecido por la guerra en Irán, señalando que, si no se producen cambios, en cuestión de semanas podrían verse obligados a aplicar medidas “temporales” para hacer frente a la situación y que incluso ya estaban preparando la “documentación”.
Según las mismas fuentes, tras solicitar el comité aclaraciones concretas, la empresa les precisó que se estaba aludiendo a la posibilidad de tener que plantear un ERTE.
Fuentes del comité han indicado, en cualquier caso, que todavía no tienen “ninguna certeza”, pero consideran que la empresa está “dejando caer” la opción de un ERTE. Han recordado, además, que no es la primera ocasión en la que la dirección menciona esta salida sin que finalmente llegara a materializarse.
Ante este escenario, han señalado que será necesario aguardar a los próximos movimientos de la empresa y comprobar también cómo termina la negociación del convenio, que se prolonga desde hace año y medio.