La situación de Tubos Reunidos ha llegado esta semana a Bruselas. Una delegación de representantes del Partido Nacionalista Vasco, se ha reunido este miércoles con responsables de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes de la Unión Europea para trasladar la gravedad de la situación que atraviesa la compañía y reclamar apoyo institucional.
El encuentro ha servido para poner sobre la mesa el papel estratégico de Tubos Reunidos dentro del tejido industrial vasco y europeo. La delegación defendió la necesidad de garantizar no solo el empleo en Amurrio, donde se encuentra una de sus principales plantas, sino también la continuidad de una industria considerada clave para sectores energéticos, metalúrgicos y de infraestructura.
Tras la reunión, José Ramón Molinuevo, al frente de la delegación, ha asegurado que ni la comarca de Aiaraldea ni Europa pueden permitirse perder este músculo industrial, y ha calificado la cita de productiva. Junto a él han participado la presidenta del ABB, Jone Berriozabal, el parlamentario Jonatan Moreno y la eurodiputada Oihane Agirregoitia.
ERE para más de 240 trabajadores
La visita se produce en un momento especialmente crítico para Tubos Reunidos. La empresa atraviesa una profunda crisis financiera marcada por pérdidas millonarias, elevada deuda y un plan de reestructuración que incluye un expediente de regulación de empleo (ERE) para más de 240 trabajadores.
La compañía ha defendido que el ajuste forma parte de un plan de viabilidad destinado a asegurar la continuidad del negocio, mientras sindicatos y representantes locales alertan del impacto social y económico que tendría una reducción significativa de actividad en la comarca.
Aranceles, aumento de costes y caída de mercados industriales
Uno de los principales problemas que afronta el grupo es su elevada exposición a factores externos. El endurecimiento de los aranceles internacionales, el aumento de costes energéticos y la caída de determinados mercados industriales han reducido la competitividad de la empresa en los últimos años.
En Bruselas, el PNV ha trasladado tres líneas de trabajo para intentar aliviar la situación. La primera pasa por explorar mecanismos europeos vinculados al rescate de deuda y a compensaciones derivadas del impacto de los aranceles. La segunda se centra en las ayudas a industrias electrointensivas, especialmente relevantes en un contexto de encarecimiento energético. La tercera apuesta por impulsar proyectos de reconversión industrial ligados a la transición ecológica.
Dentro de este último apartado, los representantes vascos han propuesto que Aiaraldea y Euskadi puedan convertirse en sede de un proyecto piloto europeo de reconversión industrial bajo en carbono, alineado con las nuevas estrategias comunitarias para preservar sectores manufactureros estratégicos.
Mientras continúan las negociaciones institucionales, Tubos Reunidos sigue pendiente de encontrar equilibrio entre supervivencia financiera, mantenimiento del empleo y adaptación a un mercado industrial cada vez más exigente.