Economía

Turismo en 2026: la IA irrumpe, cerco a los pisos turísticos y fin del boom mientras arranca el Mundial

España encara 2026 con fin del boom turístico, auge de la IA, más control a pisos turísticos y un Mundial que puede alterar la demanda global.

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Mujer con ordenador haciendo compra online. JUNTA DE ANDALUCÍA

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España encara la recta final para disputarle a Francia el liderazgo del turismo mundial, acercándose a la barrera de los 100 millones de viajeros extranjeros. Aunque no se espera un adelantamiento inmediato, los analistas de Oxford Economics consideran que la convergencia es cuestión de tiempo, apoyada en la imagen de España como destino vacacional asequible, el auge de las aerolíneas low cost, el empuje de las OTAs y la progresiva desestacionalización.

Ese clima de euforia que se vivía a finales de 2025 choca ahora con un giro de ciclo. Tras el fuerte rebote tras la pandemia —con incrementos del 7,9% en 2023 y del 6% en 2024—, el ritmo se enfría: en 2025 el PIB turístico apenas avanzó un 2,7%, según CaixaBank, por debajo de las previsiones iniciales. El sector entra en 2026 con una expectativa de ligera mejora, hasta un 3,2% de crecimiento del PIB turístico, pero rodeado de desafíos que pueden cambiar por completo el escenario.

En este marco, una combinación de shocks geopolíticos, avances tecnológicos y nuevas regulaciones amenaza con reconfigurar el negocio turístico durante los próximos meses.

La IA desbanca a las búsquedas tradicionales

La irrupción de la Inteligencia Artificial generativa está desplazando el uso clásico de Google como puerta de entrada a la planificación de viajes. Soluciones como ChatGPT, Gemini o Perplexity canalizan consultas y ofrecen respuestas directas y personalizadas, restando tráfico a intermediarios como Booking o Tripadvisor.

En España, donde el 24 de los viajeros ya recurre a herramientas de IA generativa, esta transformación puede reducir la visibilidad de las OTAs y empujar a los alojamientos a reforzar sus canales de venta directa y a adaptarse a la optimización para IA mediante SEO semántico y datos estructurados.

Además, se anticipa una posible caída de entre el 10% y el 20% en las comisiones que perciben los intermediarios si se consolida la tendencia observada recientemente.

Registro único y sanciones a los pisos turísticos

Tras el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de más de 53.000 pisos turísticos del registro único de arrendamientos tras haber detectado “miles de irregularidades en muchas de estas viviendas, que pretenden convertirse en alquileres vacacionales”, 2026 será el ejercicio en el que se despliegue plenamente el Registro Único de Arrendamientos y entren en vigor nuevas normas autonómicas y municipales.

Las plataformas de alquiler vacacional, con Airbnb a la cabeza, estarán obligadas a mostrar números de registro verificables y se enfrentarán a un régimen sancionador más duro. La meta oficial es frenar la especulación y devolver vivienda al mercado residencial.

En la práctica, se prevé una contracción de la oferta informal en destinos como Barcelona, Madrid o Baleares. Esto podría favorecer a los hoteles al reducirse la competencia de alojamientos low cost, pero también alimentar la turismofobia si la opinión pública interpreta estas medidas como un ataque al sector turístico.

Geopolítica, Mundial y presión sobre la rentabilidad

En el plano internacional, un eventual alto el fuego en Ucrania permitiría reabrir el espacio aéreo ruso y recuperar conexiones hacia Asia y Oriente Medio. Una mayor estabilidad en la región, con un posible cese de hostilidades en Gaza y Líbano, unida a un petróleo por debajo de 70 $/barril, recortaría entre un 8% y un 12% los costes operativos de aerolíneas y empresas hoteleras.

Este escenario favorecería la vuelta de los mercados lejanos —como China o India— y ampliaría los márgenes de las compañías turísticas.

Al mismo tiempo, el calendario de 2026 viene marcado por el Mundial de Fútbol (11 junio - 19 julio), el campeonato más largo y disperso de la historia, repartido entre Estados Unidos, México y Canadá, con 48 selecciones. La cita coincide con el pico de la temporada alta en España.

El torneo puede desviar parte del gasto turístico hacia Norteamérica, retrasar decisiones de compra y modificar patrones de reserva, como ya sucedió en otros mundiales. No obstante, España —con una afición muy activa y una posible actuación destacada de La Roja— podría capitalizar un flujo de visitantes de retorno tras el evento y la celebración de actividades paralelas, como pantallas gigantes y fan zones.

En cuanto a inversión y resultados, el sector hotelero afronta 2026 con un pipeline sólido —210 nuevos establecimientos previstos, 52 de ellos de 5 estrellas—, pero con márgenes más estrechos. El incremento de los costes energéticos y salariales, la presión de destinos emergentes como Montenegro, Albania o Turquía y el riesgo de saturación en el segmento de lujo dificultan mantener la rentabilidad.

En este contexto, los hoteles independientes y las cadenas de tamaño medio pueden verse más tensionados, mientras que los grandes grupos —Meliá, RIU, NH— seguirán reforzando su posición gracias a su mayor escala y diversificación geográfica.