El sindicato UGT ha señalado que no cierra la puerta a “ninguna acción colectiva para defender el empleo” ante el despido colectivo planteado por Ericsson para 180 empleados en España y ha subrayado que “la fuerza de la plantilla es clave” para intentar reconducir el actual proceso de negociación.
Según UGT, el expediente de regulación de empleo (ERE) activado por la multinacional responde a “una decisión estratégica de trasladar la actividad fuera de España o fuera de la propia plantilla”, en lugar de obedecer a una “desaparición real del trabajo” derivada de un “contexto sectorial más exigente”, como sostiene la compañía.
El sindicato defiende que hay opciones distintas a los despidos, entre ellas reforzar los programas de recualificación y formación para redirigir a la plantilla hacia nuevas líneas de negocio, así como limitar las externalizaciones y subcontrataciones para proteger el empleo directo.
La mesa de negociación del ERE en Ericsson quedó formalmente constituida la semana pasada, cuando la empresa planteó la salida de 180 personas en sus centros de trabajo de Madrid (172), Barcelona (5), Sevilla (2) y Málaga (1), lo que equivale a casi el 8% de la plantilla total, compuesta por 2.264 trabajadores.
Ericsson ha justificado este ajuste por causas organizativas y productivas, aunque se contempla que, como suele ocurrir en estos expedientes, el número final de afectados pueda disminuir conforme avancen las conversaciones con la representación social.
En este escenario, el sindicato mayoritario en la compañía, STC, ha dejado claro que su prioridad es que todas las bajas que finalmente se materialicen tengan carácter voluntario, mientras que CCOO ha avisado de que no suscribirá ningún acuerdo si no se garantizan unas “buenas condiciones” para las personas afectadas.