El sector ferroviario de UGT ha manifestado este miércoles su “profunda consternación” ante los graves siniestros ferroviarios registrados en los últimos días en Adamuz (Córdoba) y en Rodalies, en Cataluña, que han dejado víctimas mortales, heridos de consideración “y una fuerte conmoción social, especialmente entre los profesionales del ferrocarril en todo el Estado”.
El sindicato subraya que la protección de la plantilla y de las personas usuarias del tren debe situarse por encima de cualquier otro interés y que es necesario actuar “con la máxima responsabilidad y contundencia”.
En este contexto, y ante la “gravedad” de lo sucedido, el sector ferroviario de UGT ha reclamado la convocatoria inmediata del comité general de empresa tanto en Adif como en Renfe, con la presencia de todas las organizaciones sindicales con representación en estos órganos, con el fin de acordar las actuaciones necesarias que refuercen la seguridad de trabajadores y viajeros del ferrocarril.
En un comunicado, UGT señala que, aunque los dos siniestros, el de Adamuz y el de Rodalies, han tenido lugar en un mismo marco temporal, es imprescindible diferenciar cada caso a la hora de estudiar sus causas y las circunstancias específicas en las que se produjeron.
“Cualquier aproximación rigurosa debe huir de simplificaciones y abordar cada suceso con el análisis técnico, profesional y diferenciado que requiere”, sostiene UGT.
La organización sindical considera que la coyuntura es “extraordinariamente preocupante” y reclama “celeridad, rigor y responsabilidad”. “No sólo es imprescindible esclarecer con urgencia las causas que han provocado estas tragedias ferroviarias, sino que para UGT la prioridad absoluta debe ser garantizar la seguridad de las personas trabajadoras del ferrocarril y de los usuarios del sistema ferroviario. La seguridad no puede verse comprometida bajo ningún concepto”, defiende.
Finalmente, UGT insta a permitir que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los organismos oficiales con competencias en la investigación de ambos accidentes puedan desarrollar su labor con normalidad, “evitando especulaciones, juicios prematuros o conclusiones interesadas que sólo contribuyen a generar confusión y alarma social”.