El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha reiterado este martes en Murcia su oposición a una reducción generalizada de tributos y ha pedido al Gobierno que el próximo paquete de medidas económicas ante el conflicto en Oriente Próximo se oriente a “ayudas en origen” para el sector agrario y a la financiación directa del transporte público.
En una comparecencia ante los medios junto a la responsable regional del sindicato, Paqui Sánchez, Álvarez ha subrayado que “la bajada de impuestos solo beneficia o beneficia fundamentalmente a los que menos necesitan ayuda y soporte”, ya que, a su juicio, las familias que “no llegan” a final de mes seguirán igual aunque se rebajen los tipos.
Por este motivo, ha insistido en que cualquier reforma fiscal debe plantearse “pensando en las rentas más bajas” y nunca orientada a aliviar la carga de las rentas altas.
Al abordar el encarecimiento de la cesta de la compra, el dirigente sindical ha tachado de “barbaridad” la idea de suprimir el IVA de los alimentos, al considerar muy difícil garantizar que esa rebaja se traslade al consumidor. En su lugar, apuesta por actuar “desde la perspectiva en origen”, con ayudas directas a los agricultores sobre el coste de carburantes y fertilizantes para contener los precios finales.
En cuanto a la crisis energética ligada al contexto internacional, ha defendido un esquema de “subvención y bonificación” del transporte público como fórmula más eficaz para reducir el gasto en combustible y fomentar entre la población “coger hábitos más saludables de transporte colectivo”, menos dañinos para el medio ambiente.
Álvarez ha recalcado que “para tener Estado hay que pagar impuestos” y ha remarcado que los servicios públicos son los que garantizan la protección social, frente a modelos como el del presidente argentino, Javier Milei, al que ha descrito como “de motosierra”.
Sobre Milei, el líder de UGT ha añadido que no solo está desmantelando servicios esenciales, sino que impulsa cambios laborales que permitirían trabajar “en lugar de 8 horas, 12” y cobrar salarios “con especies hasta el 50%”, algo que, según denuncia, ya se está produciendo en Argentina bajo la influencia de “los mismos gabinetes” que asesoraron en su momento a Mariano Rajoy.
Críticas a Sabic y ofensiva sindical en Europa
En el ámbito murciano, Álvarez ha calificado de “operación fraudulenta” y de “mala fe” la actuación de la multinacional Sabic en la planta de Cartagena, tras anunciar un posible cierre con seis meses de adelanto “sin saber si la van a cesar o no”.
A su entender, se trata de “un trámite para acelerar una venta con la actividad ya avanzada”, por lo que ha avanzado que acudirán a la Comisión Europea y a la Confederación Europea de Sindicatos para reclamar explicaciones que la compañía “no ha querido dar” a la plantilla.
El responsable sindical ha reclamado al Gobierno de la Región de Murcia que “se moje” y defienda “con uñas y dientes” esta industria estratégica, que fabrica componentes tecnológicos de futuro para el conjunto de Europa, e impida que la empresa “se vaya de rositas” con una deslocalización destinada únicamente a “ganar más dinero”.
Conflictos en el metal y la sanidad privada murciana
Álvarez también ha considerado “escándalo absolutamente insoportable” que la sanidad privada de la Región de Murcia continúe sin convenio colectivo actualizado “desde el año 2010”, lo que mantiene la mayoría de los salarios anclados en el salario mínimo. Al mismo tiempo, ha lanzado un aviso a la patronal del metal por la brecha retributiva que sufren las subcontratas de Navantia respecto a otras zonas.
Según ha detallado, un empleado de las subcontratas en Cartagena cobra “700 euros menos al mes” que otro en Ferrol por el mismo trabajo, por lo que ha advertido de que “o cumplen o volveremos a tener conflicto”, ya que la situación de “miseria” del convenio del metal en Murcia resulta, a su juicio, injustificable en el actual contexto productivo de la comarca.
Primero de Mayo contra la “extrema derecha”
De cara al Primero de Mayo, Álvarez lo ha señalado como una fecha clave para plantar cara a la “extrema derecha”, a la que acusa de generar “división, pobreza y falta de convivencia”, y para exigir el fin de las guerras y “acabar con esta situación de inestabilidad global” que, ha recordado, “no se conocía desde la Segunda Guerra Mundial”.
El secretario general ha asegurado que UGT soportará la “agresión” de quienes atacan a las organizaciones sindicales creyendo que “si nos quitan la subvención nos vamos a morir”, recordando que el sindicato ya sobrevivió a “50 años de franquismo”.
En el terreno político, ha instado a las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE a sacar lecciones de las últimas citas con las urnas y a articular una “unidad de acción” semejante a la de los sindicatos mayoritarios, porque, aunque reconoce que siglas y liderazgos importan, considera que las personas representadas “debe estar por encima”.
A su entender, concurrir divididos hace que los avances sean “casi imposible” en un escenario donde algunos han “dado el oso por cazado” cuando, según su metáfora, el oso “está todavía en la cueva y berreando”.
En relación con los pactos de gobierno autonómicos, ha calificado como “malísima noticia para los trabajadores de Castilla y León” la conformación de un ejecutivo que, a su juicio, “va a recortar derechos sin ningún lugar a dudas”.
Finalmente, ha extendido esa alarma a lo que sucede en Aragón y a lo que “parece que va a ocurrir también en Extremadura”, territorios donde, según ha denunciado, se está imponiendo una dinámica de recorte de libertades y derechos sociales que UGT seguirá denunciando pese al “afán terrible” que muestran estos gobiernos “contra los sindicatos”.