UGT ha sostenido este lunes que las cifras de afiliación y paro al cierre de 2025 avalan el buen funcionamiento de la reforma laboral de 2021, al considerar que ha marcado “un punto de inflexión positivo para el mercado de trabajo español”.
El sindicato que lidera Pepe Álvarez ha destacado en una nota que, cuatro años después de su entrada en vigor, se observa un incremento continuado de la afiliación y un descenso sostenido del desempleo, acompañado de una mejora apreciable en la calidad del empleo. Según subraya, este proceso ha venido de la mano de un cambio estructural en el modelo de contratación, con un claro desplazamiento hacia el contrato indefinido y una caída muy acusada de la temporalidad.
En comparación con el escenario anterior a la reforma, UGT precisa que entre diciembre de 2021 y diciembre de 2025 la afiliación a la Seguridad Social ha crecido en dos millones de personas, lo que equivale a un aumento del 10,2%, mientras que el paro se ha reducido en casi 700.000 personas, un 22,4% menos.
De forma paralela, el sindicato remarca que la proporción de contratos indefinidos ha pasado del 10,3% al 37,3%, al tiempo que la tasa de temporalidad ha descendido en 15,6 puntos porcentuales, desde el 27,9% hasta el 12,3%.
Pese a valorar estos avances, UGT recalca que aún son precisas nuevas reformas para mejorar de manera real las condiciones de vida de la población trabajadora. Entre las prioridades que cita figuran el refuerzo de las políticas activas de empleo, incrementos salariales y una nueva regulación del despido.
En relación con este último aspecto, la organización sindical denuncia que el esquema vigente no ofrece una cobertura adecuada frente al despido injustificado, en línea con las observaciones realizadas por el Comité Europeo de Derechos Sociales. Por ello, UGT plantea la necesidad de una reforma que restituya la justicia en el despido, aumente su efecto disuasorio y asegure una compensación suficiente para las personas trabajadoras afectadas.