La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) valora de forma positiva el paquete de medidas aprobado por el Consejo de Ministros para amortiguar el impacto económico de la guerra en Irán, aunque considera que el plan se queda corto en ámbitos clave como la vivienda, el transporte público y el respaldo directo a los hogares con menos recursos.
En un comunicado, el sindicato tacha de “insuficiente” la prórroga de hasta dos años de los contratos de alquiler que vencen en 2026 y 2027, aprobada por el Gobierno en un Real Decreto-ley separado del que incluye medidas como la rebaja del IVA al 10% de la electricidad, el gas, la gasolina y el gasóleo.
UGT entiende que la reacción del Ejecutivo se ha producido con la “rapidez” adecuada ante una crisis internacional que ya está presionando al alza los precios de la energía, los combustibles y los alimentos, con un impacto especial sobre los hogares vulnerables, el transporte y el sector primario.
El sindicato subraya que el plan mantiene la lógica del llamado ‘escudo social’ aplicado en crisis anteriores, al combinar actuaciones urgentes para contener la inflación con medidas de carácter estructural orientadas a la transición energética y al refuerzo de la autonomía estratégica.
No obstante, la organización sindical reclama revisar algunas de las iniciativas para mejorar su eficacia y reparto justo. En particular, muestra cautela ante las rebajas fiscales de carácter general, como la reducción del IVA energético.
A su juicio, este tipo de alivios tributarios entraña un doble riesgo: que la rebaja de impuestos no llegue íntegramente al consumidor final y sea absorbida por las empresas, y que termine beneficiando sobre todo a quienes tienen mayor capacidad de gasto, convirtiéndoles en los principales favorecidos sin que lo necesiten en la misma medida que los colectivos más vulnerables.
Por este motivo, UGT reclama que estas medidas se acompañen de mecanismos sólidos de control de precios y vigilancia de los márgenes empresariales, e incluso no descarta la intervención directa sobre las tarifas si fuera preciso para frenar incrementos injustificados.
Valora la extensión del bono social
El sindicato sí aprecia de forma positiva otras decisiones incluidas en el plan, como la ampliación del bono social eléctrico, el refuerzo del bono térmico, la prohibición de cortes de suministros a hogares vulnerables, las ayudas al transporte y al sector primario, así como las medidas específicas para la industria electrointensiva y la mayor flexibilidad en los contratos energéticos.
En el plano estructural, UGT ve acertado el impulso a la descarbonización y los incentivos fiscales para el despliegue de energías renovables, junto con las ayudas a la rehabilitación energética y el incremento de la capacidad de almacenamiento eléctrico.
Extender ayudas a autónomos
Asimismo, UGT plantea que las ayudas previstas para el transporte y la agricultura se hagan extensivas a los trabajadores autónomos cuya actividad dependa en gran medida del uso del vehículo.
Desde la óptica laboral, el sindicato recuerda que España cuenta hoy con herramientas eficaces para evitar destrucción de empleo, como los ERTE y el Mecanismo RED, reforzados tras la reforma laboral de 2021, aunque confía en que no sea necesario activarlos.
En esta misma línea, UGT insiste en que cualquier apoyo público a las empresas debe ir ligado a límites efectivos sobre los precios y a compromisos claros de mantenimiento del empleo, con el fin de que el esfuerzo colectivo se traduzca en una protección real de las familias y no en un incremento de los márgenes empresariales.