La última sesión de la comisión negociadora del convenio colectivo de Industrias de Turrones y Mazapanes, celebrada este jueves, ha terminado sin ningún avance y con un "bloqueo deliberado" atribuido a la patronal, según ha trasladado UGT en una nota.
Los sindicatos sostienen que, lejos de aproximar posturas, la representación empresarial ha endurecido su planteamiento y ha rebajado incluso la oferta que puso sobre la mesa el pasado 3 de febrero, lo que, a su entender, confirma que "no existe voluntad real de negociación" y que se intenta "imponer un convenio a la baja".
UGT y CCOO detallan que, entre las propuestas de la patronal, figura un incremento salarial del 3% para 2026, ligado a una cláusula de revisión tope del 0,75% y sin abono de atrasos aunque el IPC rebase ese umbral. Para los otros tres años de vigencia del convenio, la oferta se limita a un 2,5% anual, con la misma cláusula, lo que, según el sindicato, "condena a los trabajadores a seguir perdiendo poder adquisitivo".
Asimismo, denuncian que la parte empresarial plantea suprimir el artículo del convenio que garantiza el 100% del salario en casos de incapacidad temporal para la plantilla de Alicante, lo que implicaría "suprimir de un plumazo un derecho conquistado tras años de lucha". "No solo se niegan a mejorar el convenio, quieren recortar derechos ya conquistados", reprochan.
Ante esta situación, UGT y CCOO han advertido a la patronal de que, si aspira a un acuerdo, debe abandonar "de inmediato" la dinámica de confrontación y presentar "propuestas serias". Las organizaciones sindicales apuestan por un convenio que recoja subidas salariales efectivas para recuperar y aumentar poder adquisitivo, que coloque el salario mínimo del convenio por encima del SMI más dos puntos, manteniendo las diferencias entre categorías, y que contemple una reducción significativa de la jornada laboral.
Entre sus reivindicaciones incluyen también la puesta en marcha de una bolsa de horas para acompañar a familiares a consultas médicas, además de otras mejoras sociales.
En este contexto, UGT y CCOO han lanzado un "mensaje muy claro" a la patronal: si persiste en su actitud de "bloqueo y provocación", el conflicto en el sector será "inevitable". Por ello, no descartan activar un calendario de movilizaciones y diferentes medidas de presión que podría desembocar en huelgas si no se produce un giro en la posición empresarial. "La paciencia de las personas trabajadoras tiene un límite", han recalcado.
La próxima cita de la comisión negociadora se ha fijado para el 16 de abril, una fecha que UGT y CCOO consideran clave para comprobar si la patronal quiere "negociar de verdad" o prefiere "empujar al sector al conflicto", avisando de que, si no hay cambios reales, "habrá movilización".