CCOO y UGT han difundido un manifiesto conjunto con motivo del Día Internacional de las Mujeres, que se conmemora el 8 de marzo, en el que reafirman su compromiso con acelerar la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, impulsar la corresponsabilidad en los cuidados y acabar con las violencias machistas en todos los ámbitos de la vida, poniendo el foco de forma especial en el entorno laboral.
En relación con la situación de las mujeres en el empleo, los sindicatos subrayan que actualmente hay más ocupación femenina y que el número de afiliadas a la Seguridad Social supera los 10,2 millones de mujeres. No obstante, advierten de que persiste una "segregación ocupacional y sectorial porque 9 de cada 10 mujeres trabajan en los servicios, una brecha que se agrava si se trata de mujeres migrantes". Del mismo modo, inciden en "la falta de corresponsabilidad y de una red pública e integral de cuidados", un déficit que se traduce directamente en la brecha salarial.
Entre las principales inquietudes de UGT y CCOO figura también la violencia contra las mujeres, con especial atención al acoso sexual y al acoso por razón de sexo en el ámbito laboral. Por ello, reclaman a las empresas la implantación y aplicación efectiva de protocolos frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo.
En esta línea, recuerdan que, según la Encuesta Europea de VG de 2022, el 28,4% de las mujeres que ha trabajado alguna vez ha sufrido acoso sexual en el trabajo en algún momento de su vida y un 4,6% en los últimos 12 meses.
Los sindicatos ponen en valor "los esfuerzos en normativa, en políticas y recursos públicos destinados a prevenir que estas violencias sucedan y a proteger de manera integral a las mujeres víctimas". Sin embargo, reconocen que "a la vista está que, aunque imprescindibles, resultan insuficientes y hay margen para mejorar".
De cara a este 8 de marzo, ambas organizaciones sindicales sitúan entre sus objetivos prioritarios elevar el Salario Mínimo Interprofesional hasta el 60% del salario medio, exigir que todas las políticas públicas incorporen de forma transversal la perspectiva de género, reforzar las políticas activas de empleo con enfoque de género, garantizar el cumplimiento de los planes de igualdad en los términos fijados por la ley y activar el diálogo social para trasponer las directivas europeas pendientes, entre ellas las relativas a transparencia salarial y violencia contra las mujeres.
Asimismo, reclaman una reducción de la jornada laboral máxima a 37,5 horas semanales sin merma salarial, la puesta en marcha de una política pública integral de cuidados con medidas efectivas de corresponsabilidad y la dignificación y revalorización social y económica de los empleos vinculados a los cuidados. Entre sus demandas también figura la erradicación de todas las formas y manifestaciones de violencia machista, la garantía del derecho efectivo al aborto y la petición a las fuerzas parlamentarias de que aseguren "que no se retroceda en los derechos de las mujeres ni en avances en igualdad".