Francisco Petros, integrante del consejo de administración de Petrobras, ha reclamado una subida de los precios de los combustibles para evitar que se comercialicen por debajo de las referencias de mercado y, al mismo tiempo, mostrar su rechazo a las “injerencias políticas” en la gestión de la petrolera pública, según ha explicado en una entrevista a “Bloomberg”.
De acuerdo con los cálculos de Petros, mantener los precios artificialmente contenidos pese al encarecimiento de los hidrocarburos derivado de la guerra de Irán habría supuesto para Petrobras, hasta ahora, un lucro cesante de entre 2.000 y 3.000 millones de dólares (1.708 y 2.562 millones de euros).
“Lamentablemente, un problema de carácter estructural y económico podría utilizarse con fines políticos. [...] El precio de la gasolina tiene un impacto más directo en la popularidad del Gobierno. Por eso me parece que esta moderación podría, en última instancia, responder a otros intereses”, ha afirmado.
Petros, que ha sido recientemente reelegido por la junta general de accionistas como representante de los inversores minoritarios, advierte de que las pérdidas de Petrobras pueden derivar en un deterioro de la reputación corporativa de la empresa. La petrolera cuenta con una participación directa e indirecta del Estado del 37,06%.
Desde el inicio del conflicto, Petrobras solo ha aplicado una subida en los precios mayoristas del gasóleo, mientras que la gasolina se mantiene congelada y cotiza en torno a un 30% por debajo de las referencias internacionales.