El Tribunal Ambiental Administrativo de Costa Rica ha dictado una resolución contra el Grupo RIU en relación con uno de sus complejos hoteleros situados en Playa Matapalo, al considerar que parte de las instalaciones se levantaron sobre una zona protegida de manglar, que deberá ser demolida y restaurada a su condición original.
El fallo responde a la denuncia interpuesta por la organización ecologista Confraternidad Guanacasteca contra el Hotel Riu Guanacaste y su representante, Luis Riu Güell, por “graves impactos ambientales” durante la construcción del establecimiento en la provincia de Guanacaste, según ha detallado el GOB en una nota informativa.
En paralelo, mediante otro comunicado, el Grupo RIU ha manifestado su “respeto” por la institucionalidad costarricense y el debido proceso, aunque ha subrayado que “no comparte” la decisión adoptada por el tribunal.
La compañía ha avanzado que “ejercerá todos los recursos y acciones legales previstos por el ordenamiento jurídico para hacer ver las inconsistencias y yerros” que, a su juicio, contiene la resolución.
El hotel abrió sus puertas el 30 de octubre de 2009 y la sentencia, comunicada a finales de 2025, concluye que se produjo una “alteración y eliminación de vegetación de manglar” en dominio público, incluyendo la colmatación y destrucción de un manglar de 8.223 m2.
El tribunal detalla además el enterramiento de hitos oficiales que acreditan la “colmatación ilegal” del manglar y la modificación del cauce de una quebrada “sin autorización”, afectando a su franja de protección dentro de una finca que desembocaba en la zona marítimo-terrestre.
Como consecuencia, se considera probado que diversas infraestructuras se levantaron sobre el cauce del torrente y su área de protección, lo que implica que parte del establecimiento hotelero “está edificado encima un espacio protegido y ambientalmente sensible”.
A partir de estas conclusiones, el tribunal obliga a Riu Güell a retirar la colmatación y a restituir la zona marítimo-terrestre a su estado previo, mediante un plan específico de recuperación del manglar, con un calendario de actuaciones que deberá presentarse en un plazo de 30 días hábiles.
Igualmente, se le exige llevar a cabo un programa de reforestación con especies autóctonas, aplicar medidas de mitigación y diseñar un plan de regeneración que restablezca el flujo hídrico hacia el manglar dañado.
El GOB ha recordado que Confraternidad Guanacasteca fue la entidad que formuló la denuncia inicial entre 2008 y 2009 y ve ahora ratificada su principal acusación: que el complejo se levantó “encima un torrente y su zona de protección, para alterar de manera grave el funcionamiento natural del ecosistema”.
La entidad balear ha expresado su reconocimiento a la organización ecologista costarricense Confraternidad Guanacasteca, que, a su entender, ha mantenido una defensa “rigurosa y persistente” del territorio.
En su comunicado, el GOB sostiene además que esta resolución pone de relieve “nuevamente” las prácticas ambientales y urbanísticas del Grupo Riu, que “tiene conflictos también en el Estado español”.
Asimismo, advierte sobre la “impunidad” con que “demasiado a menudo” actúan las grandes corporaciones turísticas y sobre la necesidad de “reforzar los mecanismos de protección ambiental en todas partes”.
“El GOB celebra que la constancia del movimiento ecologista ha permitido sacar a la luz unos hechos de gran gravedad que nunca tendrían que haber quedado impunes”, señalan.
RIU anuncia recurso y defiende que “cumple” la ley
Por su lado, la cadena hotelera ha reiterado que hará valer, por las vías correspondientes, las argumentaciones técnicas y jurídicas que “estiman pertinentes” y ha incidido en que la resolución “no está en firme” y, en consecuencia, “no resulta ejecutable”.
“RIU reafirma que ha actuado en cumplimiento de la legislación costarricense y, por prudencia y respeto al proceso en trámite, no brindará información adicional sobre las gestiones legales en curso”, han añadido desde la compañía.