Una fundación liberal arremete contra el plan de financiación de Montero por debilitar la competitividad fiscal

FUNDALIB rechaza el plan de financiación autonómica de Montero por limitar la competencia fiscal y reducir la autonomía tributaria regional.

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La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ofrece una rueda de prensa tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), a 14 de enero de 2026, en Madrid (España). Alberto Ortega - Europa Press

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La Fundación para el Avance de la Libertad (FUNDALIB) ha rechazado la propuesta de nuevo sistema de financiación autonómica presentada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, advirtiendo de que esta reforma “debilita la competitividad fiscal y refuerza un sistema redistributivo cada vez más centralizado”.

De este modo, el 'think tank' económico responde al modelo de financiación autonómica planteado hace unas semanas por el Gobierno central, sosteniendo que “no se trata de una buena política pública” y reprochando que no impulse “un modelo de federalismo fiscal sólido y eficiente”.

Además de subrayar que el diseño del plan “responde más a una estrategia política que a un verdadero intento de fortalecer la competividad fiscal”, FUNDALIB reprocha que el esquema “no profundiza en la descentralización de las decisiones tributarias”, sino que las “subordina” al principio de ordinalidad.

“Aunque esta lógica pueda parecer equitativa en apariencia, en la práctica actúa como un mecanismo que bloquea la competencia fiscal entre territorios”, apunta el 'think tank' en un comunicado, aludiendo a los efectos que, a su juicio, tendría este criterio sobre las comunidades autónomas.

Según la Fundación, el principio de ordinalidad vincula las transferencias que reciben las regiones no a la eficiencia, la productividad o la buena gestión, sino al volumen absoluto de recaudación. “El resultado es un fuerte desincentivo a la diferenciación fiscal y a la competencia entre territorios”.

Incentivos que frenan el crecimiento

Respecto a los nuevos tributos previstos, FUNDALIB sostiene que introducen incentivos “especialmente perjudiciales” para el crecimiento económico. “Las comunidades pueden incrementar estos impuestos, quedarse con el 100 % de la recaudación adicional y, al mismo tiempo, mejorar su posición en el ranking ordinal. Esto crea un doble incentivo para subir impuestos, dando lugar a una espiral de presión fiscal sin contrapesos competitivos”, añade.

En este escenario, la Fundación subraya que el aumento de la recaudación se produce dentro de un marco más rígido. A su entender, las comunidades obtienen más recursos, “pero pierden libertad real de decisión, al verse forzadas a recaudar más para recibir más fondos”.

“La situación se agrava aún más con el anuncio de la ministra de adoptar medidas para impedir que las CCAA puedan bonificar el impuesto de sucesiones y donaciones, eliminando una de las principales herramientas de competitividad fiscal regional”, remarca el comunicado.

Choque con las aspiraciones federales

Por estas razones, FUNDALIB sostiene que la propuesta de financiación entra en conflicto “abiertamente” con las aspiraciones federales que el PSOE ha defendido históricamente, al considerar que los aumentos en la cesión de tributos son muy limitados y que podrían haber sido mucho mayores si la descentralización fiscal fuera un objetivo real.

“El empeño por eliminar la competencia fiscal supone, de facto, un ataque a la autonomía de las comunidades autónomas, un valor fundamental recogido en la Constitución española”, concluye la Fundación.