El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha sostenido este miércoles que la mesa entre sindicatos y CEOE para alumbrar un nuevo acuerdo de negociación colectiva (AENC), que contemple incrementos retributivos, “no está en un callejón sin salida” y que se podrá “desencallar”, si bien ha descartado que esto ocurra antes de que termine el verano.
En una comparecencia ante los medios para presentar un informe sobre siniestralidad laboral elaborado por CCOO, Sordo ha explicado que el escenario internacional y la incertidumbre ligada a la guerra en Irán constituyen ahora mismo “un cepo” para avanzar en este pacto.
El dirigente sindical ha indicado que existen contactos discretos, aunque no todavía al máximo nivel, con la patronal, y que hay puntos de encuentro, como el mantenimiento del esquema de los anteriores acuerdos, al considerar que “no hay que inventar la pólvora”.
No obstante, ha admitido que surgirán “elementos de fricción muy potentes” en la negociación, entre ellos el “raca-raca” de la CEOE sobre el absentismo y la cuestión salarial.
Respecto al absentismo, Sordo ha precisado que, si se ponen sobre la mesa medidas “de carácter multifactorial” para afrontar el aumento de bajas y se analizan sus causas, CCOO está dispuesto a tratar este asunto en la mesa de negociación.
“Pero si se pretende demonizar las bajas que tiene que coger la clase trabajadora para decir que hay un absentismo exagerado, injustificado, descontrolado y que los médicos de cabecera dan bajas como quien vende churros, ahí que no nos esperen, pero ni para este acuerdo ni para nada”, ha advertido.
Cree inviable un pacto salarial sin estabilidad en los precios
En relación con el otro gran foco de choque que prevé con la patronal, el de las retribuciones, Sordo ha admitido que “es muy difícil cerrar un acuerdo de salarios o plantear incluso una franja” de incrementos en el contexto actual de inestabilidad, en el que “te levantas sin saber si se va a iniciar una guerra nuclear” o si se va a cerrar el estrecho de Ormuz, con el impacto que ello tendría sobre los precios y las cadenas de suministro.
En esta línea, ha insistido en que “nadie está en disposición de hacer un acuerdo general de convenios si no sabes si la inflación se te puede ir a un 6%, un 7% o un 8% en verano”. “Yo creo que eso no va a pasar, pero a ver quién es el guapo que arriesga”, ha reconocido.
Por ello, considera que mientras no haya una mínima estabilización en Oriente Próximo y no exista la certeza de que la energía, los combustibles y los fertilizantes no van a disparar de nuevo la inflación, resultará “muy difícil” cerrar un entendimiento en materia salarial con la CEOE en el corto y medio plazo, es decir, antes del verano.
Aun así, ha matizado que esto no implica que CCOO vaya a permanecer “de brazos cruzados”. “Los convenios colectivos estaban registrando incrementos salariales por encima del 3% con inflaciones bastante por debajo del 3%, pero esto ha cambiado y desde el momento que esto ha cambiado, el sindicato va a tener que habilitar nuevas herramientas para fortalecer la posición de negociación en esos convenios colectivos”, ha remarcado.
Por otro lado, al ser preguntado sobre si este año acudirá a Málaga para participar en la manifestación del 1º de mayo, Día Internacional del Trabajo, Sordo ha evitado desvelarlo y se ha limitado a apuntar que el próximo lunes, 20 de abril, detallarán cómo conmemorarán CCOO y UGT esta jornada.
En cualquier caso, si finalmente sustituyera la tradicional cita en Madrid por Málaga, no sería la primera ocasión en la que las cúpulas de ambos sindicatos celebran el 1º de mayo fuera de la capital.