El consejero delegado de Unicaja, Isidro Rubiales, ha vuelto a respaldar el recorrido del banco como entidad en solitario y ha dejado abierta la opción de emplear parte del exceso de capital disponible para impulsar un crecimiento inorgánico, pese a la actualización del “pay out” comunicada este martes.
En la conferencia con analistas celebrada para exponer los resultados anuales de 2025, Rubiales ha subrayado que existe una “posición clara” entre los principales accionistas de Unicaja de “no perder el foco” en el crecimiento de la entidad y que, en consecuencia, no hay “ninguna idea” de modificar el rumbo ni renunciar a seguir siendo un proyecto independiente.
“Los logros de estos primeros años ratifican esa decisión estratégica de seguir como proyecto independiente”, ha señalado, reivindicando así la continuidad en la ejecución del plan estratégico correspondiente al periodo 2025-2027.
Rubiales tampoco ha cerrado la puerta a que el banco avance mediante crecimiento inorgánico, haciendo uso del excedente de capital que mantiene y que, al cierre de 2025, ascendía a casi 2.200 millones de euros.
El plan estratégico de la entidad ya contempla expresamente la opción de expandirse a través de operaciones corporativas, como fusiones o adquisiciones. No obstante, durante el primer año de aplicación del plan, Unicaja no ha destinado ese excedente de capital a ninguna transacción.
En este contexto, el directivo ha admitido que cuentan con esa palanca de crecimiento, pero que a lo largo de 2025 no han identificado oportunidades de inversión que ofrecieran un “retorno claro de valor” para los accionistas.
“Eso no descarta que sigamos analizando posibilidades y, si se producen, siempre con esa condición [sobre el retorno de la inversión], podríamos hacer un uso más eficiente del capital”, ha remarcado el CEO de Unicaja.
Al mismo tiempo, ha apuntado que este mismo martes ya se han dado pasos para empezar a emplear ese exceso de capital, aludiendo a la revisión de la política de retribución al accionista.
En concreto, junto a las cuentas anuales, Unicaja ha comunicado su decisión de elevar del 60% al 70% la parte del beneficio neto que se destina a remunerar al accionista, es decir, el “pay out”.
Esta modificación de la política de dividendos, aprobada por el consejo de administración en enero, incluye además la opción de que el propio consejo, al presentar resultados, pueda fijar una retribución adicional por encima de ese objetivo del 70%.
De cara a 2026 y 2027, la entidad ya ha avanzado que contempla una remuneración extra a los accionistas mediante recompras de acciones propias o dividendos complementarios, que para el ejercicio en curso se estima en torno al 25% del resultado neto consolidado del grupo.
Con la nueva política, Unicaja repartirá con cargo a los resultados de 2025 un dividendo total de 443 millones de euros. Esta cifra engloba los 169 millones abonados en septiembre de 2025 y un dividendo adicional de 274 millones de euros que el banco someterá a la aprobación de la junta general de accionistas.
Prejubilaciones y provisiones
Durante la presentación, la entidad ha puesto el foco en la reducción de las provisiones en 2025, hasta los 120 millones de euros. No obstante, esta partida ha repuntado ligeramente en el cuarto trimestre frente al tercero, tras dotarse unos 27 millones de euros vinculados a gastos de reestructuración.
Unicaja ha detallado que estos costes de reestructuración se dirigirán a nuevos planes de prejubilación voluntaria, orientados a reforzar las capacidades del banco y adaptarlo a los cambios del entorno.
La entidad ya aplicó una medida similar el ejercicio anterior y prevé continuar con estos programas durante 2026, motivo por el que se han constituido las citadas provisiones. En cambio, Unicaja no contempla prolongar las prejubilaciones en 2027.