UniCredit cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto histórico de 10.579 millones de euros, lo que supone un avance del 13,6% frente al resultado obtenido el año anterior por el banco italiano, que ha revisado al alza sus previsiones financieras.
“UniCredit volvió a registrar un crecimiento y una rentabilidad récord en 2025”, declaró Andrea Orcel, consejero delegado de UniCredit, quien destacó que estos resultado se lograron “a pesar de cargos extraordinarios de 1.400 millones de euros en el año, que se anticiparon para fortalecer aún más la trayectoria a medio plazo”.
La entidad ingresó 24.536 millones de euros, un 1,3% menos que en 2024, arrastrada por una caída del 4,3% en los ingresos por intereses netos, hasta 13.732 millones. En contraste, las comisiones repuntaron un 5,6%, hasta 8.692 millones, mientras que la facturación por intermediación se redujo un 32,6%, hasta 1.131 millones.
Las provisiones destinadas a cubrir el riesgo de crédito ascendieron en 2025 a 662 millones de euros, un 3,3% más, de los cuales 356 millones correspondieron al cuarto trimestre del año.
En cuanto a la rentabilidad, el retorno sobre el patrimonio tangible (RoTE) se elevó en 2025 al 19,2%, frente al 17,7% registrado en 2024. Sin embargo, la ratio de capital básico CET1 se situó al cierre del ejercicio en el 14,7%, por debajo del 15,9% anotado un año antes.
Entre octubre y diciembre, el beneficio neto trimestral de UniCredit aumentó un 17,2%, hasta 1.833 millones de euros, pese a que la cifra de negocio del banco descendió un 5,3%, hasta 5.687 millones.
De cara a los próximos ejercicios, el banco italiano se ha marcado como objetivo un beneficio neto de alrededor de 11.000 millones de euros para el año en curso, una meta que antes situaba en 2027, y de aproximadamente 13.000 millones para 2028, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 7% en ese periodo. Para 2028, UniCredit proyecta además un RoTE superior al 23%, acompañado de un incremento de dos dígitos en el beneficio por acción.
Asimismo, la entidad aspira a elevar los ingresos netos por encima de 25.000 millones de euros en 2026 y hasta unos 27.500 millones en 2028, lo que implicaría una tasa de crecimiento anual compuesta del 5% entre 2025 y 2028.
Además de estos objetivos de ingresos, UniCredit se propone una reducción absoluta de costes del -1% en tasa anual compuesta entre 2025 y 2028. Ello se traducirá en un objetivo de costes para 2026 igual o inferior a 9.400 millones de euros y de en torno a 9.200 millones para 2028, apoyándose en avances en la optimización y simplificación de procesos, así como en la adopción de tecnología y de la IA como palancas de transformación.
De su lado, el banco mantiene su política de distribuciones ordinarias con un ‘payout’ del 80% del beneficio neto, de las cuales el 50% se abonará en dividendos en efectivo y el resto mediante recompras de acciones propias. Con este esquema, la entidad se marca como ambición un volumen de distribuciones acumuladas cercano a 30.000 millones de euros en los próximos tres años y de aproximadamente 50.000 millones en los próximos cinco años.