Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha cuestionado que la reciente decisión del Consejo de la UE sobre la cláusula bilateral de salvaguardia para los productos procedentes de Mercosur solucione el problema de fondo, si no va acompañada de una verdadera reciprocidad en los estándares de producción exigidos a las importaciones, según ha señalado en un comunicado.
La organización agraria subraya que la medida aprobada por el Consejo supone, de hecho, que las propias instituciones comunitarias admiten que el acuerdo comercial con Mercosur generará tensiones en el campo europeo, al tiempo que advierte de que esta herramienta "por sí sola no garantiza una competencia justa" para agricultores y ganaderos de la UE.
Desde la organización remarcan además que este tipo de cláusulas están diseñadas para actuar cuando los mercados ya han sufrido perturbaciones, por lo que no sustituyen la obligación de que los productos que entren en la UE respeten normas equivalentes a las que se imponen a la producción europea.
"Las salvaguardias pueden ayudar a corregir situaciones graves cuando ya se han producido, pero lo que el sector necesita es prevenir esas distorsiones. Y eso solo se consigue con reciprocidad en los estándares", han indicado desde Unión de Uniones.
La organización recuerda que, de forma paralela a la aprobación del reglamento, la Comisión Europea ha difundido una declaración política en la que expresa su intención de reforzar los controles a las importaciones y avanzar hacia una mayor alineación de los estándares de producción que se aplican a los productos agroalimentarios que acceden al mercado comunitario, en ámbitos como el uso de fitosanitarios, el bienestar animal o los controles sanitarios y fitosanitarios.
Para Unión de Uniones, estas líneas de actuación van en la "dirección adecuada", aunque consideran que siguen siendo demasiado genéricas. "No es lo mismo hablar de reforzar controles sobre el papel que garantizar verdaderamente que existen medios para realizarlos efectivamente y con eficacia", han explicado.
En este escenario, la organización introduce también un aviso sobre la posibilidad de que el acuerdo pueda empezar a aplicarse de forma provisional antes de que concluyan todos los trámites de ratificación. "La medida aprobada no está ni recogida en el acuerdo y esto es un factor más de riesgo a tener en cuenta", han precisado.
Asimismo, ve especialmente relevante que, en su día, el presidente de Paraguay y, en la actualidad, la senadora Tereza Cristina, relatora del acuerdo por Brasil, hayan expresado sus reservas respecto a la salvaguarda europea, apuntando que, si se limita el acceso negociado de sus productos al mercado europeo, el tratado contempla mecanismos de réplica que podrían activarse.
"Si los países del Mercosur están dispuestos a defender activamente los intereses de sus productores, la Unión Europea debería mostrar el mismo nivel de determinación con su propio sector agrario", han señalado.
En consecuencia, Unión de Uniones reitera que el acuerdo con Mercosur solo podrá considerarse equilibrado si incorpora garantías reales de reciprocidad y herramientas eficaces para evitar distorsiones de competencia, ya que, de no ser así, el campo europeo continuará soportando los costes de una apertura comercial que no impone a todos los operadores las mismas reglas del juego.