United recorta un 5% de capacidad para esquivar un sobrecoste de 10.000 millones en combustible

United recorta un 5% su capacidad para contener un posible sobrecoste de 11.000 millones de dólares en combustible por la guerra de Irán.

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Un avión de United Airlines UNITED AIRLINES

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United Airlines ha comunicado que reducirá en torno a un 5% su capacidad operativa a corto plazo con el fin de contener la factura de combustible. La aerolínea calcula que, si los precios continúan escalando por la guerra de Irán, esta partida podría encarecerse hasta 11.000 millones de dólares (9.500 millones de euros) en el conjunto del año, lo que prácticamente duplicaría el gasto previsto inicialmente.

En un mensaje interno remitido a la plantilla por el consejero delegado de la compañía, Scott Kirby, el máximo ejecutivo recuerda que, tras la pandemia, el objetivo estratégico ha sido situar a United en una posición que le permitiera evitar expedientes de regulación temporales. Para ello, explica, se centraron en reforzar el flujo de caja, elevar los márgenes de beneficio y consolidar el balance financiero.

Según Kirby, estas decisiones previas han sido las que han permitido a la aerolínea capear distintas crisis, aunque advierte de que “la realidad es que los precios de combustible se han más que duplicado en las últimas tres semanas”.

Para amortiguar el impacto del encarecimiento del combustible, United ha puesto en marcha varias medidas tanto a corto como a largo plazo. Entre ellas destaca la reducción de un 3% de los vuelos en franjas de menor demanda —operaciones nocturnas y servicios de los martes, miércoles y sábados— durante el segundo y el tercer trimestre, así como una menor oferta de vuelos con destino u origen en Chicago. Estas decisiones se añaden a las cancelaciones ya aplicadas en las rutas a Tel Aviv y Dubái, configurando en conjunto un recorte global de capacidad del 5%.

Pese a estos ajustes, Kirby ha insistido en que la compañía mantiene intactos sus planes de crecimiento a largo plazo, tanto en lo que se refiere al calendario de entregas de nuevos aviones como a la capacidad total prevista para 2027, ya que “no tiene sentido malgastar dinero a corto plazo en vuelos que simplemente no pueden absorber estos costes de combustible”.

Paralelamente, la aerolínea ha revisado sus proyecciones financieras partiendo de un escenario de precios elevados del crudo. United trabaja con la hipótesis de que el barril alcance los 175 dólares y no vuelva a situarse por debajo de los 100 dólares hasta finales de 2027.

“Sinceramente, hay muchas posibilidades de que la situación no sea tan grave, pero no tenemos mucho que perder si nos preparamos para este escenario”, ha subrayado kirby, convencido de que anticiparse a un entorno de precios altos colocará a la empresa en mejor posición para “ser los primeros en tomar muchas decisiones que otros seguirán”.

En coherencia con este enfoque, ha remarcado que, a diferencia de lo ocurrido durante la crisis del coronavirus, United no contempla recortar plantilla ni reducir inversiones, ni tampoco retrasar pedidos de aeronaves. Al contrario, el consejero delegado ha instado al área de tecnología a “aproveche este tiempo para invertir más” y “ampliar aún más” el liderazgo de United.

Kirby también ha apuntado que muchos directivos del sector están optando por la estrategia de “la esperanza” de que el conflicto bélico termine pronto. Frente a esta postura, United prefiere anticiparse y blindar su posición financiera. Por ello, ha pedido a los empleados que “duerman tranquilos” porque la empresa está “preparada para esto”.