Uno de cada cinco autónomos sufre problemas de salud laboral, según Uatae

Un 17% de autónomos ha sufrido problemas de salud laboral y muchos no los declaran, según Uatae, que reclama más protección y prevención específica.

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Uno de cada cinco autónomos ha sufrido problemas de salud laboral, según UATAE. UATAE

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Cerca de uno de cada cinco trabajadores por cuenta propia, en concreto el 17%, ha padecido algún problema de salud vinculado directamente con su actividad profesional. Este dato, procedente del Observatorio del Trabajo Autónomo de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae), que ha recabado información de 800 autónomos, pone de manifiesto la presencia de “riesgos reales” en el desempeño diario de numerosos oficios.

El informe también constata que, entre quienes han experimentado algún trastorno de salud, el 42% no lo ha tramitado ni notificado mediante los cauces oficiales, lo que, a juicio de Uatae, evidencia una “infradeclaración significativa”.

Al mismo tiempo, el 52% de los autónomos manifiesta interés en acceder a más formación o a herramientas específicas adaptadas a su sector, lo que, según el estudio, supone una oportunidad para reforzar y reorientar las políticas públicas en prevención y salud laboral.

“Cuando un autónomo no comunica un problema de salud, muchas veces no es porque no quiera, sino porque el sistema no le protege lo suficiente”, ha subrayado la secretaria general de Uatae, María José Landaburu, al valorar los resultados del observatorio.

En esta línea, Landaburu ha recalcado que los trabajadores por cuenta propia “necesitan un modelo que garantice seguridad, derechos y acompañamiento real”.

Ante este escenario, Uatae vuelve a remarcar la “necesidad” de ajustar los sistemas de prevención de riesgos a las particularidades del trabajo autónomo, introduciendo “medidas específicas” que contemplen la pluralidad de sectores y casuísticas existentes.

Entre las propuestas planteadas por la organización figuran la simplificación de la burocracia asociada a la gestión de contingencias, el fortalecimiento de la protección económica durante las bajas y la puesta en marcha de campañas de sensibilización que impulsen la cultura preventiva sin castigar económicamente a quienes recurren a ella.