La patronal UNO Logística ha trasladado al Gobierno la “necesidad ineludible” de poner en marcha de forma inmediata, y con carácter retroactivo, medidas que compensen los efectos negativos que el conflicto en Irán está generando sobre el sector.
En la reunión de urgencia mantenida esta mañana con el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, la organización planteó, entre otras actuaciones, la puesta en marcha de una bonificación directa de 25 céntimos por litro de combustible, sin distinguir entre tipos de carburante.
Asimismo, la patronal ha reclamado ayudas por vehículo que alcancen a toda la cadena de valor del transporte, abarcando tanto camiones como furgonetas, y que no se limite por empresa al tope de 400.000 euros fijado en crisis anteriores, una cuantía que consideran insuficiente para las compañías con flotas de gran tamaño.
Otro de los puntos defendidos por UNO es la creación de un fondo de cobertura de seguros específico para el transporte marítimo y aéreo, junto con el refuerzo de los Puntos de Inspección Fronteriza (PIF) en infraestructuras clave como los puertos de Algeciras y Valencia o el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con el objetivo de evitar cuellos de botella y garantizar el funcionamiento de la cadena de suministro.
La patronal ha valorado “positivamente” la actitud mostrada por Cuerpo durante el encuentro, en el que el ministro tomó nota de las propuestas presentadas y, según explicó el presidente de UNO, Francisco Aranda, “subrayando la importancia de mantener un diálogo constante entre la Administración y el sector para reforzar la competitividad de la logística en España”.
Aranda ha subrayado que, en apenas doce días de conflicto, el combustible se ha encarecido un 31%, lo que ha disparado los costes del transporte entre un 12% y un 14%, una coyuntura que resulta “especialmente crítica para las pymes”.
Tras la reunión con sindicatos y patronales celebrada este jueves, Cuerpo avanzó que el Ejecutivo trabaja en un real decreto ley para mitigar el impacto de la guerra en Oriente Próximo, que incluirá medidas fiscales dirigidas a contener el precio de la energía y apoyos específicos para dos de los sectores más golpeados por esta crisis: el campo y el transporte por carretera.