La compañía estadounidense USA Rare Earth (USAR) ha hecho público este lunes un acuerdo para adquirir a su competidora brasileña Serra Verde por un importe total de 2.800 millones de dólares (2.378 millones de euros), según recoge un comunicado difundido por la empresa.
La propuesta de compra incluye un desembolso en metálico de 300 millones de dólares (254,7 millones de euros), al que se suma la colocación de 126,849 millones de nuevas acciones de USAR, valoradas cada una en 19,95 dólares (16,94 euros).
Tras la finalización de la operación, prevista para el tercer trimestre de 2026, el accionariado de la entidad resultante quedará repartido entre los socios de USAR y de Serra Verde, que controlarán el 66% y el 34% del capital social, respectivamente.
El acuerdo contempla también cambios en la cúpula directiva: el presidente de Serra Verde, Mick Davis, y su consejero delegado, Thras Moraitis, pasarán a formar parte del consejo de administración de USAR. En este contexto, Moraitis asumirá el cargo de presidente de USAR.
Serra Verde es propietaria de la mina de Pela Ema, en Brasil, considerada el único productor a gran escala de los cuatro elementos de tierras raras magnéticas situado fuera del continente asiático.
“La adquisición de Serra Verde supone un paso decisivo en la consecución de nuestro objetivo de convertirnos en un líder mundial y en el socio de referencia en el sector de los elementos de tierras raras, los óxidos, los metales y los imanes”, ha afirmado la CEO de USAR, Barbara Humpton.
“Las tierras raras constituyen un punto de encuentro estratégico en el que convergen la seguridad nacional y energética y la supremacía tecnológica. El sector de las tierras raras de Occidente se encuentra en un punto de inflexión crítico, ya que los gobiernos y las industrias estratégicas buscan con urgencia fuentes fiables de tierras raras esenciales”, ha indicado Moraitis.
En febrero, el Gobierno de Estados Unidos, mediante la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo del país (DFC), ya había apoyado a Serra Verde con una inyección de 565 millones de dólares (479,8 millones de euros).