USO reclama que 2026 sea el año de las alzas salariales y plantea empezar por el SMI

USO exige que 2026 sea el año de la subida salarial, empezando por el SMI, ante la presión de la inflación sobre alimentación y otros bienes básicos.

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Varios billetes sujetos con pinzas. Eduardo Parra - Europa Press

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El sindicato USO sostiene que 2026 debe convertirse en el ejercicio de la recuperación salarial, con el foco inicial en el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), ante el hecho de que los trabajadores destinan una parte creciente de su nómina a cubrir las necesidades más esenciales.

Este jueves se ha ratificado que el Índice de Precios al Consumo (IPC) cerró 2025 por debajo del 3%, nivel en el que se había mantenido en los últimos meses, con un encarecimiento medio del 2,9%. Sin embargo, USO ha alertado de que, pese a ciertos factores que contribuyeron a moderar la inflación en diciembre, el capítulo que más inquietud genera es el de la alimentación, que fue precisamente el que sostuvo el IPC en niveles elevados.

“Los salarios por convenio han subido de media un 3,53% en el año que dejamos atrás. Y sería una buena noticia al estar por encima del IPC. Sin embargo, la pérdida real es evidente, cuando tienes que dedicar cada vez más sueldo a tus necesidades más básicas”, ha analizado el secretario general de USO, Joaquín Pérez.

El responsable sindical ha subrayado que, con el cierre del año, también expiró la vigencia del último Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) y, a día de hoy, no se han producido avances para poner en marcha el diálogo de un nuevo pacto.

Desde USO insisten en que 2026 tiene que ser el año de la mejora de los salarios, arrancando por el SMI, pero recalcan que este proceso debe abordarse “con mayor compromiso, con pactos vinculantes y no con intenciones”.

Para la organización, la subida de las retribuciones debe ir acompañada de una política eficaz de control de precios. Por ello, el sindicato reclama una implicación mucho más activa de la Administración y de los responsables políticos en materias como la alimentación y otros productos de primera necesidad.

“No puede ser que nuestros líderes no se puedan poner de acuerdo en algo tan necesario como la vivienda, por ejemplo. El mercado no puede regularse solo cuando hablamos de cuestiones básicas”, ha remarcado Joaquín Pérez.