Venezuela ha colocado en el mercado 330 millones de dólares (283,4 millones de euros) desde el pasado 31 de marzo mediante intervenciones cambiarias directas con el fin de frenar la depreciación del bolívar y la amenaza de un nuevo episodio hiperinflacionario.
Fuentes conocedoras de las operaciones citadas por “Bloomberg” señalan que la vuelta a estas intervenciones, interrumpidas desde mediados de diciembre, evidencia el intento del Ejecutivo de Delcy Rodríguez de apuntalar la divisa, después de que el esquema de subastas en dólares implantado a comienzos de año generase volatilidad y tensiones en el mercado paralelo.
Paralelamente, un informe difundido esta semana por la consultora venezolana “Ecoanalítica” detalla que el Banco Central de Venezuela está rechazando en torno al 80% de las peticiones de acceso a dólares sin ofrecer justificación alguna.
“La combinación de una oferta oficial de divisas muy concentrada en manos de unos pocos operadores y una demanda insatisfecha por parte de las pymes y los particulares ha desviado los flujos hacia los mercados paralelos. Esta dinámica ha agrandado la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el de mercado”, ha explicado el estudio.
Con una inflación mensual del 14,6% en febrero y del 617,9% en términos interanuales, sumadas a un endurecimiento en la disponibilidad de dólares, los analistas advierten de que el país podría enfrentarse de nuevo a un proceso hiperinflacionario.
No obstante, de acuerdo con los registros de “Síntesis Financiera”, el Gobierno chavista consiguió colocar más de 1.000 millones de dólares (858,7 millones de euros) en marzo en el mercado oficial, lo que representa un máximo mensual desde la puesta en marcha del sistema en 2019.